Bienvenido lector:

Federico Osorio Altúzar ha sido profesor de Filosofía en la UNAM y en la ENP (1964-1996) y Editor de la Gaceta de la ENP desde 2004.
Durante 15 años fue editorialista y articulista en el periódico NOVEDADES.
Es maestro en Filosofía. Tiene cursos de Inglés, Francés, Griego y Alemán.
Ha publicado en Novedades, el Heraldo de Chihuahua, El Sol de Cuervanaca, el Sol de Cuautla, Tribuna de Tlalpan, Tribuna del Yaqui, Despertar de Oaxaca y actualmente colabora en la versión en Línea de la Organización Editorial Mexicana (OEM).







viernes, 17 de octubre de 2014

ITSON: EN 2015, EL MEJOR PRESENTE



Cumplió recientemente el Instituto Tecnológico de Sonora (ITSON) sus primeros 59 años y entró en los umbrales de la tercera edad. Llega radiante de vida, lo que equivale a decir pletórico de planes, proyectos y anhelos de creatividad. Su población estudiosa alcanza en número cerca de 20 mil. La prestigiada planta magisterial lo coloca a la vanguardia de la enseñanza científica y tecnológica en el sur de Sonora, bajo la rectoría actual del doctor Isidro Roberto Cruz Medina, rodeado por selecto grupo de académicos y administrativos. Conmemora los 50 años de la Carrera de Ingeniería Industrial y de Sistemas.
Entra, así, a nuevo jubileo el ex ITNO (Instituto Tecnológico del Noroeste, para los sobrevivientes de la inolvidable década de los ´50, entre los que se incluye quien esto escribe) Reinicia su travesía la hoy radiante universidad, el ITSON, hoy por hoy faro luminoso de cultura superior. Deja atrás sus “ayeres”, cuando se debatió entre la muerte prematura y la diaria batalla por hacer camino al andar.
El ITSON tiene tras de sí una historia que difícilmente podría interpretarse como fruto del “dejar hacer, dejar ´pasar”.
Su existencia no es fruto de la causalidad. Tampoco de una especie de itinerario trazado de antemano. No nació de la nada, pues de la nada, nada se sigue. Fue compleja su infancia, difícil su adolescencia y pujante su juventud. Ahora, luce  una personalidad ejemplar en los anales de la educación media y superior en Sonora.   
Bajo la conducción del Dr. Cruz Medina. el ITSON se prepara  para  festejar su LX aniversario. Celebración en grande; es decir, pondrá en alto el legado que ha conjuntado en estas seis décadas, a fin de: abrirse paso con recursos humanos propios, actuando a la altura de un plantel educativo modernizador, digno de ese nombre.
En la memoria histórica su presencia en la ahora Ciudad Universitaria en la que se ha convertido Cajeme, hay constancia de su papel en calidad de institución asesora para la defensa ciudadana del ambiente, de los recursos en cuanto al cuidado fundado en las ciencias y las técnicas,  de la tierra, el agua y el aire.
En sus archivos palpita su contribución como plantel educativo especializado para formar e informar a sus egresados, en planos de excelencia al servicio de la transformación empresarial, agrícola, industrial; todo ello  con el compromiso social, fomentado previamente por medio de la enseñanza-aprendizaje, según los métodos de la escuela activa aplicables desde los niveles básicos, intermedios, hasta llegar a los estratos superiores.
El  ITSON es presente y futuro, pleno de proyectos y planes novedosos. Inicia sus festejos con el vigor, la lucidez y el brío de los años mozos. Desde sus sedes del Náinari y del Centro de la ciudad, sus aulas, laboratorios y bibliotecas irradian, lo mismo en Navojoa que en Guaymas, el anhelo de superación, competitividad y modernización en la planificación, la oferta de hallazgos útiles para la actividad agropecuaria, industrial y económica.
Su rector, el Dr. Cruz Medina convoca a las instancias federales y del Gobierno del Estado a que atiendan, con atingencia y solicitud, las urgencias que más apremian en el ITSON, orgullo ahora de Cajeme. Y estas urgencias son de orden económico o material.

Si en 2014 los subsidios de la Federación y del Estado alcanzaron el monto de casi mil  millones de pesos, ¿no sería mucho esperar que en 2015, año del  60 Aniversario, fuesen más los recursos por parte de los gobiernos de la República y de la Entidad, como respuesta a que la educación promueve convivencia en armonía, progreso, prosperidad y paz social? Más aún: tomando en cuenta que las universidades, las normales y los tecnológicos preparan ciudadanos responsables, inteligencias libres para el bienestar general de la sociedad.