En
víspera de su primer cincuentenario, y del sexagésimo aniversario si se toma en
cuenta a su antecesor Instituto Tecnológico del Noroeste, el ITSON reasume el
liderazgo como centro de estudios superiores en la medida que para el rector
Roberto Medina Cruz y el cuerpo administrativo no es requisito para ingresar o
reingresar a sus aulas, la condición social y económica.
Vuelve
en firme sus pasos el ITSON, a sus orígenes, pues sus fundadores lo crearon a
imagen y semejanza de la vida socioeconómica en esos tiempos y a las justas aspiraciones
que, al paso del tiempo, lo identifican como casa de la inteligencia de puertas
abiertas a todo aspirante, sin otro límite que el de la voluntad individual y
familiar, y de las ambiciones propias de acceder a la vida profesional mediante
el acceso a los bienes y parabienes de la enseñanza media y superior.
Ingreso
y permanencia en el “campus” educativo de referencia, como en los de su nivel
curricular es el cabal desempeño, el cual se determina por el rendimiento
escolar y la conducta dentro y fuera de las aulas. Sin embargo, está de por
medio el cumplimiento en la cobertura de pagos y de adeudos, de acuerdo con los
reglamentos propios en cada una de las instituciones y según su carácter
privado o público.
El
Tecnológico de Sonora da flexibilidad a dicho estatus disponiendo, con ese
efecto, un programa mediante el cual, la falta de recursos económicos no impide
la inscripción, lo mismo que los adeudos del alumno respecto de cuotas
reglamentadas no eviten proseguir los estudios.
Nada,
es cierto, del otro mundo. Lo importante de esta moción es la forma expedita
ante ambas circunstancias derivadas, algunas, de la condición de pobreza
manifiesta o comprobable. Así, a quienes ingresan a la institución por vez
primera, y carecen de medios financieros, se abre la posibilidad de participar
en convenios de pago según plazos determinados. Y en el de quienes cuenten con
deudas o compromisos no cubiertos, la administración hace bonificaciones en los
intereses no cubiertos en su favor al momento de hacer los aportes de
referencia.
El
objetivo es el de que nadie, con aspiraciones de ingresar al ITSON, quede
reprobado de antemano; con la marca de
la discriminación o del impedimento por asuntos financieros.
Además,
de puertas abiertas es aquella institución que no pone parámetros inflexibles
en lo que se refiere a puntaje requeridos para obtener el ingreso. Resulta un
uso y costumbre inveterado el de contener el acceso de aspirantes por la vía de
la cantidad de aciertos, sin que se desconozca el sentido equitativo de dicha
práctica que, por otra parte y según se sabe,
da pie a la inconformidad y las masivas protestas. El ITSON, centro de
estudios con puertas abiertas para todos,
flexibiliza el método en cuestión y ofrece oportunidades a los
aspirantes apremiados por situaciones como las antes mencionadas.
Magníficos
precedentes sienta el ITSON, centro de estudios que palpita al ritmo de los
nuevos tiempos de la democracia social y educativa. La pobreza, decía el
pensador clásico, no es motivo de afrenta. Sí lo es en caso de vivir en ella y
con ella, a cuestas. Y lo mismo podría decirse de la ignorancia o de la falta
de preparación científica, técnica o en humanidades.
El
tecnológico de Sonora, líder en cuanto a ofertas de opciones profesionales,
ingresa a los centros de información y formación en los niveles de preparación
especializada, con méritos que le hacen merecedor del reconocimiento general
por la apertura para el ingreso a su campus y permanecer en él. Asimismo, a fin
de egresar con los méritos y aptitudes suficientes para competir y triunfar en
buena lid.
Sus
egresados se suman al reconocimiento público en favor de los actuales
directivos, el Rector Medina Cruz a la cabeza.