Bienvenido lector:

Federico Osorio Altúzar ha sido profesor de Filosofía en la UNAM y en la ENP (1964-1996) y Editor de la Gaceta de la ENP desde 2004.
Durante 15 años fue editorialista y articulista en el periódico NOVEDADES.
Es maestro en Filosofía. Tiene cursos de Inglés, Francés, Griego y Alemán.
Ha publicado en Novedades, el Heraldo de Chihuahua, El Sol de Cuervanaca, el Sol de Cuautla, Tribuna de Tlalpan, Tribuna del Yaqui, Despertar de Oaxaca y actualmente colabora en la versión en Línea de la Organización Editorial Mexicana (OEM).







sábado, 23 de enero de 2016

MEADE EN LA ENTIDAD: “POR UN SONORA SIN POBREZA”

Resultado de imagen para meade sonora


El Estado de Sonora  es, sin duda, una de las Entidades más próspera, progresista y promisoria del País. Durante años ha estado al frente de la productividad alimentaria en la República, particularmente por sus feraces tierras del Valle del Yaqui. La “pobreza moderada” es una forma de aludir al grado de afectación del estado de bienestar social.
La visita a la Entidad del titular de SEDESOL, Antonio Meade Kuribreña, ha dado lugar a la firma del Acuerdo “Por un Sonora sin Pobreza”.  La capital, lo mismo Guaymas y Navojoa, escenarios del encuentro con la gobernadora Pavlovich Arellano, registran incrementos estimados en uno por ciento en el rubro antes mencionado, sobre todo en los entornos urbanos de la periferia, a causa sobre todo por la desocupación. La media nacional al respecto es del 4.6; en Sonora de 4.9
La pobreza urbana no es una afrenta, sin más. Hay causas que la originan, que la motivan y la hace avanzar hasta llegar a límites incontrolables. La Mandataria sonorense menciona aquellos sectores oprimidos por la necesidad: Lo más importante, reconoce, es regularizar y dar certidumbre jurídica a las familias con el propósito de que puedan acceder a los programas asistenciales que ha puesto a su disposición el Gobierno estatal en rubros del desarrollo integral.
El secretario Meade Kuribreña, por su parte, pone el dedo en los renglones del rezago educativo y de salud pública. Las cifras son de tomar en consideración, si se coloca bajo la luz de la densidad demográfica que prevalece en la Entidad, estimada en 3 millones de habitantes: hay 350 mil sonorenses en rezago educativo; 340 mil sin acceso  los de salud; 107 mil al margen de la seguridad social. En fin, 240 mil sin atención en electricidad, agua potable, drenaje y sin vivienda digna.
Otros datos comparativos hacen notar que en el Estado alrededor del 80 por ciento de los sonorenses genera ingresos necesarios para vivir con adecuados índices de bienestar social.
La pobreza, ciertamente, no es en sí mima o por sí misma un oprobio y un baldón.
Habría que recordar aquí lo expresado por el filósofo de Abdera, el sofista Protágoras. “La pobreza en la democracia  es mejor que la tan ensalzada fortuna de la casa de los poderosos, de la misma manera que la libertad es mejor que la condición de esclavo”.
En todo caso, lo desdeñable no  es el estigma, está en negarse a salir de las condiciones lacerantes. Es decir, en impedir hasta donde sea posible que hagan de las suyas los apremios de la necesidad.
Afortunadamente, la administración política actual en Sonora lleva a cabo gestiones, proyectos y planes para elevar los índices del bienestar: lo mismo en los enclaves educativos, de salud, promoción del empleo y de seguridad jurídica y pública. Habrá que reconocer que se cumple, con amplios márgenes, los compromisos formulados y dados a conocer durante la campaña electoral para alcanzar mayoría de sufragios en la contienda del pasado junio, en 2015.
Aquí, me viene a la memoria del sonorense ilustre, el hombre de letras, guaymense de nacimiento, Edmundo Valadés,  para quien a las mujeres y hombres públicos debiera no de ensalzarse por ensalzarse como tampoco cuestionarlos sólo por cuestionarlos. Con el mejor buen humor del mundo solía decir: a los políticos encumbrados por voluntad ciudadana habría que impulsarlos, alentarlos y presionarlos con el objeto de que vayan hacia adelante en todo aquello que positivamente emprenden y pretenden llevar a buen término.
Es el caso de la actual titular del Ejecutivo estatal en Sonora. Claudia Pavlovich Arellano. En sus programas de desarrollo económico y social sobresalen los de caminos vecinales y carreteras regionales e interestatales con la mira de modernizar el turismo, fortalecer las políticas de apoyo a los pobladores en cruel desamparo de los servicios más elementales: médicos, educativos y de carácter laboral.

De este modo, la participación de la sociedad y el consenso ciudadano en mucho contribuirían para que la pobreza reduzca sus efectos y a fin de que avancen los programas y propuestas en favor del desarrollo social en todas sus vertientes, que no son pocas.