Bienvenido lector:

Federico Osorio Altúzar ha sido profesor de Filosofía en la UNAM y en la ENP (1964-1996) y Editor de la Gaceta de la ENP desde 2004.
Durante 15 años fue editorialista y articulista en el periódico NOVEDADES.
Es maestro en Filosofía. Tiene cursos de Inglés, Francés, Griego y Alemán.
Ha publicado en Novedades, el Heraldo de Chihuahua, El Sol de Cuervanaca, el Sol de Cuautla, Tribuna de Tlalpan, Tribuna del Yaqui, Despertar de Oaxaca y actualmente colabora en la versión en Línea de la Organización Editorial Mexicana (OEM).







miércoles, 20 de agosto de 2014

LXXX ANIVERSARIO: “CONVERSACIONES A FONDO”

 

Heráclito, filósofo de la temporalidad y la finitud, acertó al declarar que todo está sujeto al movimiento. Todo cambia, incluyendo los cauces por donde fluyen las nuevas corrientes de las aguas.
Así, cambian las cosas, los hombres y las instituciones. En resumidas cuentas, el hombre y el universo mismo son historia. Hegel sostendría que el espíritu (el espíritu absoluto) se mueve en la historia. Habría que precisar: el hombre, autor de este escenario en perpetuo torbellino, es el hombre de la cultura o de la historia universal.
En víspera de cumplir, como se dice, sus primeros ochenta años, el Fondo de Cultura Económica (FCE) hace demostración de juventud, haciendo caso omiso al refrán que la gente entrada en años solía repetir: “La vida comienza a los 40”. Se revitaliza el FCE en el corazón de un país que, asimismo, muestra renovada fuerza institucional a sus casi doscientos años de vida independiente.
Toma ímpetu juvenil la casa editorial de la puesta en marcha de un nuevo capítulo en el devenir de la nave republicana, México, enfilado hacia destinos promisorios,  con base en su mapa modernizador y su determinación de adecuar los viejos instrumentos, así como integrar una tripulación apta para realizar la  travesía.
Con Karl. R. Popper habría que coincidir que los buenos navíos requieren acreditados expertos, probos, que las conduzcan.
Bajo la denominación “Conversaciones a Fondo”,  experto en el arte de comunicar,   bibliófilo para más señas, José Carreño Carlón, él propone unir la suerte de la octogenaria catedral del libro al proyecto de modernización institucional en marcha. Su propuesta hace recordar lo de hace tres quinquenios cuando el propio FCE participó, a través de obras impresas, cuyo contenido iba de reformas en educación, política cultural, federalismo y sindicalismo, a temas sobre negociaciones comerciales de México con el mundo, hasta los de la renovación de los sectores agropecuario y forestal.
Inspirándose en aquel fermento finisecular,  y ante la actual etapa reconstructiva del Estado mexicano en áreas últimamente dejadas en manos inexpertas y  desnacionalizadoras, el FCE reasume, dice el Director General del FCE, Carreño Carlón, su vocación primigenia: aquella que va de la página impresa a la palabra hablada, al diálogo y a la discusión; es decir, al foro en donde promotores de ideas compartirán opiniones y juicios junto con hacedores de políticas, sin temor a la polémica y al desacuerdo ideológico o filosófico.
Lo que en un momento fue asunto sólo de Estado, diálogo entre quienes hacían y decidían sobre cuestiones de carácter colectivo y social, el proyecto del FCE interviene en buena hora, haciéndose partícipe con el despertar de una generación predispuesta a la apertura y a la renovación, con el concurso de todos. Y si en el pasado predominó la secrecía como método para reformar política y jurídicamente la estructura de la Nación, hoy en día los procedimientos van de abajo hacia arriba y la toma de decisiones se proyecta en forma transversal por medio de vasos comunicantes, a la vista de la mayoría.
El ir de la palabra al concepto y de éste a la norma, abre horizontes a la sana convivencia social. Es un paso en dirección al cambio con sentido transformador a través de la participación y el consenso.
Quedan atrás prejuicios sobre si primero es el acuerdo y después la retórica: el diálogo y la discusión entre los que gobiernan y los ciudadanos, entre los que piensan y deliberan, proponen e investigan, y los que conducen políticamente la nave de las instituciones.

A sus 80 años el FCE, casa en donde las ideas tienen que ver con una nación que cambia, da enseñanza valiosa en materia de comunicación plural, abierta y democrática, la cual va de la página impresa al ágora. Y de ahí retorna a la letra en armónica interdependencia.

lunes, 18 de agosto de 2014

CAMINOS Y AUTOPISTAS: LA SEGURIDAD ANTE TODO



Chihuahua y Sonora se ubican dentro de perímetros geográficos que sólo montañas,  vados y barrancas dan la impresión de separar aquello que la Naturaleza unió, sin proponérselo. Pero ambas Entidades se enlazan por la historia y el sentido de identidad, lo que da continuidad entre parajes y escenarios, entre lo que realiza el hombre y lo impuesto desde su exterior.
Ir de Sonora al Estado de Chihuahua no es lo mismo que viajar de esta Entidad a Sonora, bañada en las plácidas aguas del Pacífico.
De Ciudad Obregón a las estribaciones que llevan montañas arriba, a la recóndita Yécora, municipio sonorense, y de ahí  pasar a Talayotes, en dominios del solar de los Villa y los Siqueiros,  es ir al goce y deleite con aquellos paisajes que nunca más podrían olvidarse. Se va, entonces, del ardiente semidesierto a la región de los pinos, pasando antes por  algunos parajes en donde abundan cactus, huizaches y tabachines
Así,  quedan atrás los sembradíos de algodón, trigo y cártamo  para que la vista se deleite, enseguida, con aroma que desprenden huertos de manzanos, duraznos y diversas especies de árboles frutales.  También se dejan atrás los acuíferos como los de “Hornos” antes de llegar a los remozados perfiles de Tesopaco, cabecera municipal, en donde la calidez de la temperatura cede a los rigores de  Valle del Yaqui. Y de ahí hacia arriba comienza lo difícil y azaroso de la travesía…
Otra experiencia es la de quienes viajan desde Chihuahua. Al trabajo organizado en los campos cercanos a Cuauhtémoc, y a la tecnología sumada al esfuerzo y cuidado cotidianos, se acompaña la proximidad de las agrestes alturas rodeadas de escenarios sublimes con imponentes bellezas: montañas y desfiladeros; aquéllas talladas, se dice, por seres legendarios; éstos cavados como  para dar la sensación de contrastes que hacen del mundo natural un caudal de enigmas a descifrar por medio del conocimiento y dispuestos para el disfrute a través del sentimiento de lo bello y lo sublime.
Se produce, así, el justo reclamo, también el reconocimiento de lugareños y turistas que viajan desde los acogedores espacios colindantes con el mar hasta las estribaciones de la sierra. Y de quienes lo hacen desde los pilares empotrados entre nubes como si fuesen eternos vigías, desde aquel mar de serranías interminables, del que surge repentinamente la Cascada de Basasiachi en la demarcación de Ocampo.
Y este es el sentido de nuestro comentario. En caminos y puentes, carreteras y autopistas destinadas a comunicar, la inepcia y el desdén se encargan de hacer vías de incomunicación y aislamiento.
Uno es el tramo carretero que va de Chihuahua a Moris colindante con Yécora, Sonora, Ahí, la seguridad ante todo, lema del mandato del ahora senador Patricio Martínez García, produce la impresión de certeza y confiabilidad en esta carretera. Mientras tanto, kilómetros abajo, de San Nicolás a Tesopaco , pasando por Curea, Nuri rumbo a Hornos, en las proximidades de la  Presa Álvaro Obregón “El Oviáchic”, los contrastes están a la orden del día. El descuido, el abandono y el maltrato del camino hacen horrendo y hostil, al extremo. el extenso itinerario.

Malos administradores y peores políticos propician que la carretera Sonora-Chihuahua, en el tramo mencionado sea, a la fecha, una especie de trampa mortal para el infortunio de lugareños, campesinos y ganaderos, que sufren el apremio, que por cierto a nadie importa, para movilizar sus enseres y cosechas. La empresa minera asentada en esa región pone su parte a fin de convertir los caminos concebidos para la convivencia,  en virtuales cementerios. La impunidad y la corrupción, unidos para sí, prevalecen al lado de los embates del crimen organizado, cuya mafia crece imperturbable ante los vacíos de poder.

martes, 12 de agosto de 2014

ITSON: PUERTA ABIERTA PARA TODOS



En víspera de su primer cincuentenario, y del sexagésimo aniversario si se toma en cuenta a su antecesor Instituto Tecnológico del Noroeste, el ITSON reasume el liderazgo como centro de estudios superiores en la medida que para el rector Roberto Medina Cruz y el cuerpo administrativo no es requisito para ingresar o reingresar a sus aulas, la condición social y económica.
Vuelve en firme sus pasos el ITSON, a sus orígenes, pues sus fundadores lo crearon a imagen y semejanza de la vida socioeconómica en esos tiempos y a las justas aspiraciones que, al paso del tiempo, lo identifican como casa de la inteligencia de puertas abiertas a todo aspirante, sin otro límite que el de la voluntad individual y familiar, y de las ambiciones propias de acceder a la vida profesional mediante el acceso a los bienes y parabienes de la enseñanza media y superior.
Ingreso y permanencia en el “campus” educativo de referencia, como en los de su nivel curricular es el cabal desempeño, el cual se determina por el rendimiento escolar y la conducta dentro y fuera de las aulas. Sin embargo, está de por medio el cumplimiento en la cobertura de pagos y de adeudos, de acuerdo con los reglamentos propios en cada una de las instituciones y según su carácter privado o público.
El Tecnológico de Sonora da flexibilidad a dicho estatus disponiendo, con ese efecto, un programa mediante el cual, la falta de recursos económicos no impide la inscripción, lo mismo que los adeudos del alumno respecto de cuotas reglamentadas no eviten proseguir los estudios.
Nada, es cierto, del otro mundo. Lo importante de esta moción es la forma expedita ante ambas circunstancias derivadas, algunas, de la condición de pobreza manifiesta o comprobable. Así, a quienes ingresan a la institución por vez primera, y carecen de medios financieros, se abre la posibilidad de participar en convenios de pago según plazos determinados. Y en el de quienes cuenten con deudas o compromisos no cubiertos, la administración hace bonificaciones en los intereses no cubiertos en su favor al momento de hacer los aportes de referencia.
El objetivo es el de que nadie, con aspiraciones de ingresar al ITSON, quede reprobado de antemano;  con la marca de la discriminación o del impedimento por asuntos financieros.
Además, de puertas abiertas es aquella institución que no pone parámetros inflexibles en lo que se refiere a puntaje requeridos para obtener el ingreso. Resulta un uso y costumbre inveterado el de contener el acceso de aspirantes por la vía de la cantidad de aciertos, sin que se desconozca el sentido equitativo de dicha práctica que, por otra parte y según se sabe,  da pie a la inconformidad y las masivas protestas. El ITSON, centro de estudios con puertas abiertas para todos,  flexibiliza el método en cuestión y ofrece oportunidades a los aspirantes apremiados por situaciones como las antes mencionadas.
Magníficos precedentes sienta el ITSON, centro de estudios que palpita al ritmo de los nuevos tiempos de la democracia social y educativa. La pobreza, decía el pensador clásico, no es motivo de afrenta. Sí lo es en caso de vivir en ella y con ella, a cuestas. Y lo mismo podría decirse de la ignorancia o de la falta de preparación científica, técnica o en humanidades.
El tecnológico de Sonora, líder en cuanto a ofertas de opciones profesionales, ingresa a los centros de información y formación en los niveles de preparación especializada, con méritos que le hacen merecedor del reconocimiento general por la apertura para el ingreso a su campus y permanecer en él. Asimismo, a fin de egresar con los méritos y aptitudes suficientes para competir y triunfar en buena lid.

Sus egresados se suman al reconocimiento público en favor de los actuales directivos, el Rector Medina Cruz a la cabeza. 

viernes, 8 de agosto de 2014

EN DEFENSA DEL AGUA, LA CARAVANA DE LOS PUEBLOS YAQUIS


Lo que no logró el subcomandante Marcos hace 20 años y tampoco a la fecha el belicoso Andrés Manuel López Amador, a pesar de sus fogosa retórica en favor de los pobres, lo están alcanzando los tenaces e indoblegables líderes de la Tribu Yaqui: unir a todas las etnias, y a gran parte de la población, en torno a la defensa de garantías y derechos irrenunciables.
La caravana de los pueblos yaquis llega al Distrito Federal tras una penosa travesía de más de mil kilómetros, abanderando su causa con el aval de la justicia jurídica y el consenso de la sociedad de la que forman parte.
En las primeras horas de este día asisten a una reunión extraordinario en  las oficinas del titular de SEMARNAT, Juan José Guerra, de la cual esperan  salir con la frente en alto en señal de haber llevado a feliz término su inconformidad, con arreglo a lo supremos mandatos de la Constitución.
Testigo de calidad en el cónclave es el alcalde de Cajeme, Rogelio Díaz Brown,  ponderado baluarte, defensa incólume de productores, ejidatarios y pobladores yaquis. Su desempeño al lado de la Tribu en el  escabroso asunto, es mucho más que un gesto de buena voluntad: expresa un modo institucional de gobernar, cuyo estilo nos hace pensar al “El Príncipe” de Nicolás Maquiavelo, en el capítulo “De qué manera los príncipes deben guardar la fe dada”.
El munícipe se comprometió, al recibir su actual responsabilidad política, ofreciendo cumplir la Ley y asegurando hacerla cumplir, juramento que obliga a todo mandatario en un régimen formalmente democrático.
Sabía de antemano que el gobernante, siguiendo al florentino, está facultado a combatir, en primer término, con las leyes y que sólo en ciertos casos le conviene recurrir a la fuerza. Sabía, así, que en todo caso la fuerza de que se trata es la fuerza de la normatividad jurídica, misma que deriva de un Estado de Derecho entendido a la luz del principio de la constitucionalidad de la legislación y de la legalidad de su ejecución.  Justicia y administración, vinculadas así en forma indisoluble.
A lo largo del conflicto a punto de fragmentar al Estado de Sonora como si fueran dos entidades rivales el asunto del agua fue publicitado a título de razón suficiente para dividir y enfrentar al Norte contra Sur con la pretensión de dar la impresión de que unos eran los buenos y otros los malos, Ante el atropello, el alcalde actuó con la prudencia aconsejable, madurez política y coherencia ideológica. Asumió su función con dignidad y aplomo, sin quitar el dedo del renglón en una causa cuyo denominador común era, es y será, sin duda, el de la integridad soberana de sus gobernados, la seguridad jurídica y pública y el otorgar respeto irrestricto a la suprema medida de justicia: dar a cada quien lo suyo.
En esto, haciendo valer la norma en el sentido de que lo suyo de cada quien es lo que dictan las leyes y su correspondiente interpretación por los tribunales y la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El consenso ciudadano ha sido, y es, factor que legitima el reclamo enarbolado por la Tribu. La digna representación en las Cámaras, asimismo, lo enaltece y convalida. Adalberto Rosas, ex presidente de Cajeme, simboliza la transparencia con la que llega a su término la controversia. Y todo indica que si bien la justicia jurídica, institucional es lenta (a menudo se tiñe de ideología), llega por fin a su término y último desenlace. Para beneplácito, es cierto, de unos y para descrédito, sin duda, de los otros.

La defensa del agua es, en conclusión, la defensa de la tierra y de su eventual riqueza. Sin aquélla ésta resulta estéril, improductiva, baldía. Sin ésta, carece de valor en sentido productivo. El otrora granero de México requiere, en consecuencia, de una y de otra, pero en términos de seguridad pública y privada. Por partida doble.

miércoles, 6 de agosto de 2014

ACUEDUCTO: POLÍTICA MENOS TECNOLOGÍA IGUAL A CERO

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El estudio en materia hidrológica relacionada con la operatividad del Acueducto Independencia, culmina con alentadoras noticias. Las da a conocer César Lagarda Lagarda, director de la Cuenca del Noroeste (CONAGUA), conjuntamente con el hidrogeólogo de la empresa ”Mekorot”, Emmanuel Schachmai, de Israel, en cuyo país operan plantas desalinizadoras para el abasto del agua que consume la población hebrea.
Habrá agua para todos. Es decir, para los consumidores sonorenses de ciudades y del campo, siempre y cuando se atienda la instrucción de tratar las aguas del mar por medio de tecnologías modernas, y dar a la política su lugar: entidad planificadora, previsora y con sentido económico y social.
No existe, y los expertos lo saben, país en el planeta como no sea Israel, capaz de dar un dictamen certero acerca del uso y usufructo del agua en términos cuantitativos y cualitativos, sin descontar el cuidado en los costos socioeconómicos, y en oportunidad para hacerlo; previsor de efectos en el medio ambiente a cortos, medianos y largos plazos.
Ariel Roffe, nuestro acompañante en Israel, del Ministerio de Relaciones Exteriores, nos decía en tono coloquial. “El agua con la que hoy tomaron su baño en el hotel, provenía del mar”. Rumbo a Tiberíades, después de haber dejado las costas del Mar Muerto y los paisaje de Masada, los florecientes huertos y plantaciones de los kibutzim, nos hacían recordar a Emma, mi esposa, y a mí, que los migrantes judíos de hace cien años tuvieron que enfrentarse a la malaria, a la aridez y a la escasez de agua durante los años heroicos cuando refundaron la Patria de sus antecesores.
Israel es hoy, merced al genio de sus políticos visionarios y por la dedicación y creatividad de sus planificadores y tecnólogos, el país abastecedor de flores, frutas y productos perecederos, de  Europa y en particular de Holanda.       
Sus gentes del campo, inspirados en el ejemplo de los padres fundadores del Israel moderno, son los principales beneficiarios del trabajo inventivo en el área tecnológica  a fin de hacer de Eretz Israel un vergel en medio de la adversidad y a los líderes del Estado judío los propagadores, dentro y fuera del país, de las ventajas que hay en la aplicación tecnológica de las ciencias del mar, de los experimentos y de la investigación en cuestiones ambientales y el desarrollo agrícola en comunidades (kibutzim) productoras de alimentos.
El agua, se dice, como el aire y la tierra, es de todos y para todos. Siempre y cuando, acotamos, se atienda la normatividad en las diversas actividades. Ha sido y puede llegar a ser motivo de rivalidad, violencia y confrontación. Es, cabe esperar en el caso del Acueducto Independencia, ocasión para unir voluntades, vincular esperanzas y proyectos, haciendo de su uso y usufructo una oportunidad a fin de rehacer lo maltrecho, restañar heridas y devolver tranquilidad y certidumbre, entre otros bienes, a sus legítimos poseedores.
Desalar el agua es la divisa. Construir con premura plantas potabilizadoras con tecnología de punta y asesoría de empresas, por ejemplo “Mekorot”, y asesoría de científicos como Emmanuel Shamchmai. Están de plácemes, sin duda, personajes encomiables al frente de esta causa. que es la de todos los sonorenses: Rogelio Díaz Brown, el lúcido alcalde de Cajeme, junto con el persuasivo secretario del Municipio Antonio Alvidrez; los diputados Faustino Félix Chávez y Abel Murrieta, así como líderes de la talla de Adalberto Rosas (Movimiento Ciudadano), Tomás Rojo, Mario Luna, dirigentes de la atribulada Tribu.

Felicitaciones a César Lagarda Lagarda, pues la noticia hace recordar que fue uno de los primeros en advertir, a tiempo, acerca de la prioridad en la construcción de plantas desalinizadoras. Pero su voz, sabemos, se había perdido en el desierto.

lunes, 4 de agosto de 2014

MENONITAS Y YAQUIS: VÍCTIMAS DE HAMBRE Y SED DE JUSTICIA



En Chihuahua pobladores menonitas denuncian violaciones y acoso por parte de CONAGUA y la PGR. En Sonora, la Tribu Yaqui delata atropellos de la autoridad, toleradas por SEMARNAT, en deterioro de sus propiedades. Unos y otros, menonitas y yaquis, declaran que el origen del acoso es el agua, recurso vital de sobrevivencia.
Víctimas de persecución, los menonitas ingresaron en México con acuerdo del gobierno de la Revolución, a principios del siglo XX. Hoy en día son objeto de  represión, según sus reiteradas quejas públicas. Por esa causa, muchos de ellos han resuelto proseguir su eterna diáspora, esta vez hacia el Este de Europa.
Los yaquis, de nueva cuenta han sido colocados en la mira del despojo a manos de la voracidad y el cinismo de autoridades que llevan un lustro cometiendo actos de atraco y despojo en contra de sus posesiones: tierra y agua por igual.
Apátridas los primeros, su estancia en suelo chihuahuense, próxima a la productiva e industrializada ciudad Cuauthémoc y en extensiones a las que dieron auge y prosperidad agroindustrial, no han encontrado sosiego y seguridad a lo largo del pasado siglo. Respetuosos de sus usos y costumbres, a pesar de su tenaz y ejemplar trabajo en la crianza de bovinos y la productividad de lácteos, aquello es pretexto para que se actúe con saña y belicosidad en su contra.
Legítimos propietarios de cuencas, acuíferos y vastos recursos propicios para el aprovechamiento del agro, los yaquis están siendo sometidos a la máxima prueba de fuego en su integridad comunitaria, con el propósito de que cedan predios y derechos, considerándolos sus agresores como seres infrahumanos. Sus victimarios actúan con malignidad extrema al igual que los  caníbales, quienes tal vez se asombrarían al ver las crueldades que padecen.
El “destino” ya ha alcanzado a unos y otros. El motivo es el mismo: arrebatarles el vital líquido, con el cual se apaga la sed y se mitiga el hambre. Autoridades federales, estatales y locales, se confabulan para dar rienda suelta a los instintos de rapiña por medio del acoso, las amenazas, los cateos y actos que revelan execrable uso y abuso del poder sin que, al parecer, haya límites éticos ni jurídicos que contengan la saña y la felonía desatadas.
Los menonitas, es cierto, no cuentan, como la Tribu Yaqui, con  el respaldo, la asesoría y la defensa ciudadana y de su autoridad municipal,  en Cajeme, con la que sí cuentan los descendientes de Tetabiate y de Cajeme. El sur de Sonora, por otra parte, se ha concientizado ante la injustica prevaleciente y la ostentosa impunidad. En cívica participación hacen frente unido con productores, ejidatarios y miembros de la Tribu, anteponiendo la legalidad y el Estado de Derecho frente a la anarquía oficial.
Hacen a placer lo que no llevan a cabo contra el crimen organizado, para destruir “presones” y tajos de los menonitas. Invaden la intimidad domiciliaria de éstos y arremeten en contra de sus dirigentes con el asentimiento oficial y la complicidad de los organismos responsables de acatar la normatividad e individualizar la ley en términos de imparcialidad.        
Ambas etnias son tratadas como marginadas y apátridas, sin garantías de ninguna clase. Son objeto de la táctica de amedrentar, amenazar y violentar la seguridad de las familias. La aviesa finalidad es la de consumar el despojo vía la persecución y el despojo, cuando no por medio del soborno, la abyección y el exterminio.

En el Valle del Yaqui, se ha llegado aún a utilizar la mentira y la suplantación como mamparas para hacer de un recurso democrático, la CONSULTA, disfrazándola con  información viciada. Así, se hace de ella una vil caricatura y ruda apariencia de acato al Derecho, al régimen de libertades y garantías. Y todo, como si no hubiesen resoluciones en firme emitidas por la SCJN.

viernes, 1 de agosto de 2014

EN CAJEME, OTRA CIUDAD CON ÁNGEL



Ciudad Obregón es una bella ciudad con ángel. A fin de sentir sus latidos, su clima espiritual y su fogoso entorno ambiental, habrá que estar bajo sus cielos, al menos, unos cuantos días.
Es indispensable escuchar y degustar, una y otra vez, los acentos que identifican a sus pobladores; asimismo,  gozar de la franqueza y la cordialidad  que predomina en charlas y pláticas con familiares, amigos y recién conocidos. El hacer memoria adquiere la impresión de revivir horas, días y años que son el cimiento de vida y la semilla que fructifica en ideales, proyectos y realizaciones. Es suelo propicio de ensoñaciones, también de esfuerzos y de responsabilidades compartidas.
Sus orígenes y desarrollo van acompasados. Al auge material, socioeconómico, le ha seguido con verdadero acierto, la apertura cultural a partir de sus centros educativos de enseñanza básica, media superior y superior. Antonio Alvidrez, médico y abogado, segundo en el mando municipal al lado de Rogelio Díaz Brown, nos comenta que, a la fecha, el número de universidades y tecnológicos, públicos y privados, se aproxima a una veintena. A la cabeza, está el Instituto Tecnológico de Sonora (ITSON), radiante faro de investigación y formación profesional, sucesor del señero Instituto Tecnológico del Noroeste (ITNO), próximo a cumplir seis décadas de servir a cajemenses y sonorenses.
Una ciudad con ángel es aquella que tiene en su demarcación centros de cultura, instituciones académicas con prestigio, artistas, escritores y hombres de empresa con vocación constructiva en lo intelectual y lo productivo. Así, hemos visto, percibido y disfrutado en breve estancia a Ciudad Obregón, rodeada de estos y otros no menos ostensibles merecimientos: con sus cafés literarios, sus ferias populares y culturales, sus homenajes en reconocimiento de sus hombres ilustres. Por cierto, amerita una amplia y resonante felicitación el Municipio que, en medio de celebraciones, como su Feria del Libro, rinde pleitesía a uno de sus comunicadores de mayor lustre en el Estado y fuera de él, a Carlos Moncada Ochoa, oriundo de la citada demarcación, autor de más de la docena de libros, profesor y periodista laureado.
Hijos connotados no le faltan a la región, próspera en expresiones del espíritu como  en los órdenes de la economía industrial y agrícola, granero alimentario no sólo de México y pivote de bonanza tecnológica y de investigación en los órdenes que tienen mayor premura.
A propósito, tuvimos el privilegio de saludar, de paso en Ciudad Obregón,  a un distinguido egresado del ITNO, Marco Antonio Quiñones Leyva, doctor en Biología por la UNAM, colaborador  del doctor Norman Borlaug por casi media centuria, residente en Etiopía por más de 20 años y asesor en el campo de la genética alimentaria de la ONU.
También escuchamos la voz  de José Escobar Zavala, como el suscrito viejo tundidor de máquinas, él, autor muy reconocido a través de sus “Glosas”, amigo admirable por demás cordial, al igual que Martita, su gentil esposa.
Y, luego, el “prietito en el arroz”. Nos enteramos de inconformidades de un sector de obregonenses  por la parcial falla del alumbrado, con lámparas Led, en zonas de la ciudad. Asimismo, nos informamos en “Tribuna del Yaqui” acerca de la preocupación  a causa del deplorable hecho, por parte del Ayuntamiento en la persona de su titular y de la Regencia, según uno de sus miembros, Susana López. Gilberto Cornejo Clark, responsable de la buena Imagen Urbana y de los óptimos Servicios Públicos, quien asume con esmero, prontitud y responsabilidad las quejas fundadas, coloca a un lado la campaña publicitaria con dedicatoria, y sin perder la cabeza responde con buena voluntad la calamitosa situación. 

En suma, Cd. Obregón es una ciudad con ángel. Mueve con donaire sus alas tutelares de lo bueno, lo mejor y de lo óptimo.