En
sus orígenes, pronto se festejará su primer sexagenario, el Instituto
Tecnológico de Sonora (ITSON), abrió sus puertas a las primeras
generaciones, anteponiendo como razón de
su existencia el principio de la No Deserción Escolar.
Mecenas
fundador del entonces Instituto Tecnológico del Noroeste (ITNO), uno de sus más
entusiastas promotores, don Moisés Vázquez Gudiño, sostuvo en alto la
convicción y jamás quitó el dedo del renglón acerca de la necesidad de crear un
plantel de enseñanza media y superior, Esto sería, argumentaba, el más eficaz
antídoto con el fin de evitar el abandono de alumnos egresados de la
Secundaria.
La
explicación de esto último era simple y al mismo tiempo dolorosa: no había en Cajeme centros de enseñanza,
públicos o privados, en los cuales proseguir estudios de carácter técnico; menos
preparatorios para continuar una carrera profesional.
Hoy
el ITSON se enorgullece de ser un plantel de vanguardia. Su actual Rector, el
doctor Isidro Medina Cruz, impulsa y defiende el prestigio de la institución a
través de una administración académica ejemplar, acorde con los postulados del
modelo educativo que da preponderancia a la docencia lo mismo que a la
extensión universitaria y a la investigación en el aula y los laboratorios.
Sobre
el particular, cabría mencionar la política académica de intercambio de
estudiantes con universidades europeas y de los Estados Unidos, sin descontar
el flujo de alumnos oriundos de la Entidad y de países fraternos en el
Continente.
El
dato más reciente acerca del desempeño del ITSON como centro universitario de
vanguardia en el Municipio de Cajeme y
en el propio Estado de Sonora, es el ascenso otorgado por parte del
Sistema Nacional de Investigadores (SNI) al catedrático Enrico Yépez González,
docente adscrito al Departamento de Ciencias del Agua y Medio Ambiente.
El
maestro Yépez González acaba de ser promovido al nivel II en reconocimiento a
su actividad, la cual se reparte en la impartición de conocimientos ante
alumnos de Maestría y Doctorado, así como en el sosegado cubículo en cuyo
recinto ha redactado ensayos dignos de ser editados en publicaciones nacionales
y extranjeras.
El
logro de referencia es no sólo institucional. También ha de reconocerse el
valor y el mérito personal. El trabajo científico, hoy en día, requiere en
efecto de la colaboración intra e interinstitucional. El intercambio de experiencias entre docentes
e investigadores, así como de profesionales de la comunicación cultural, es
cada vez indispensable en la medida que reditúa beneficios tangibles en plazos
inmediatos, así como ventajas de orden metodológico y del ámbito experimental.
Sin
embargo, los méritos corresponden, asimismo, a la persona en cuestión; es
decir, recae en una persona de nombre y especialidad determinados. El ascenso
tiene destinatario: Enrico Yépez González, experto en asuntos, por hoy
prioritarios en la región, en la Entidad, en México y en todos el orbe: el
cuidado del agua y del entorno ambiental.
En
paridad de circunstancias, la distinción se traduce, objetivamente halando, en un
amplio aval a la administración y organización académica del ITSON y en una
honrosa y muy reconocida distinción a quien forma parte, de manera descollante,
del claustro de investigadores.
Cabe
aquí el comentario en el sentido de que no hay mejor forma de festejar a un
cumplidor de años, en el caso el ITSON, que sopesando y ponderando su desempeño
pasado y actual. Pues sólo así podrá calificarse su peso específico del
presente y el de su futuro inmediato, como del porvenir en el largo, pero
inminente, plazo.
Y,
entre paréntesis, hacemo los mejores votos a fin de que el ITSON, su Rector,
sus directivos y empleados sindicalizados superen conjuntamente el problema
laboral que afrontan en estos días.