Bienvenido lector:

Federico Osorio Altúzar ha sido profesor de Filosofía en la UNAM y en la ENP (1964-1996) y Editor de la Gaceta de la ENP desde 2004.
Durante 15 años fue editorialista y articulista en el periódico NOVEDADES.
Es maestro en Filosofía. Tiene cursos de Inglés, Francés, Griego y Alemán.
Ha publicado en Novedades, el Heraldo de Chihuahua, El Sol de Cuervanaca, el Sol de Cuautla, Tribuna de Tlalpan, Tribuna del Yaqui, Despertar de Oaxaca y actualmente colabora en la versión en Línea de la Organización Editorial Mexicana (OEM).







martes, 19 de abril de 2011

FRENTE AL OCIO, LA PROPUESTA DEL RECTOR NARRO EN CHIHUAHUA


                                              Por Federico Osorio Altúzar
“Voz y conciencia de México”, el rector de la UNAM José Narro Robles refrendó en Chihuahua la tesis según la cual la educación redime, impulsando hacia el progreso, el crecimiento, la seguridad y el desarrollo social. Educar es, así, la mejor opción frente al rezago y la inactividad, el crimen y la violencia.
Testigo de honor en la ceremonia presidida por el gobernador César Duarte efectuada en la ciudad de Parral, para colocar la primera piedra de lo que será flamante complejo universitario de la UACH, el rector José Narro encomió el proyecto en cuestión como un proyecto visionario que abre horizontes amplios y certeros para afrontar el reto del ocio improductivo que se traduce en frustración y violencia; para ensanchar la cobertura educativa y abatir las funestas consecuencias antisociales que derivan de la escasa y limitada oferta. En suma, elogió el acierto de dar sentido y eficacia a la extensión universitaria, considerando que es plausible el gesto de la UACH para llevar más allá de su entorno la enseñanza de las ciencias y las humanidades, de las modernas tecnologías aplicables en beneficio de la industria, el medio agropecuario, el comercio y la administración pública. 
Pero no sólo a las ciudades intermedias, como Parral,  llega la modernización y la apertura educativa. En la sierra y la montaña, por ejemplo en Moris, se hace realidad el sueño ancestral y al parecer irrealizable de tener preparatoria completa y universidad tecnológica. Dentro del proyecto que hará detonar la reactivación minera y el desarrollo turístico, la explotación racional de montes y bosques, emerge la propuesta de educación media superior y superior,  enmarcada en los trazos de una red carretera que hará de esa zona colindante con Sonora, Durango y Sinaloa, un emporio de empleo, productividad y bienestar. El propósito es erradicar la presencia nefasta de cárteles de la droga, limpiar los espacios de salteadores en los solitarios caminos, y ahuyentar secuestradores y saqueadores de pueblos indefensos.
Habría que admitir, no sólo en Chihuahua y Nuevo León, en Tamaulipas y en Guerrero, que más que un gasto la educación es, en todos sus grados y niveles, inversión: la más productiva y enriquecedora de todas las inversiones. Habrá que entender, de una vez por todas, que la guerra contra el crimen organizado no se ganará con balas, retenes y movilizaciones policiales. Se triunfará definitivamente cuando se multipliquen, y no por milagro, los panes de la instrucción, de la salubridad, de la comunicación y el empleo.
La cultura de la legalidad es permanente cátedra desde el hogar, la escuela elemental hasta el claustro de alumnos y maestros con avidez de aprendizaje y  de conocimientos   para transformar, a partir del talento cultivado, la  inteligencia disciplinada y la recta voluntad, con el objetivo de hacer fructificar el surco, elevar los índice de productividad en la fábrica y el taller, así como inducir eficiencia en la actividad pública y privada. Habrá que reconocer, por tanto, que la función de educar es deber de gobiernos llámense revolucionarios o sean  declaradamente oligárquicos o reaccionarias.
México reclama la presencia de planificadores con visión de Estado más que de políticos arribistas y aprendices en el poder. La población clama por un Estado benefactor que promueva políticas públicas a fin de instruir a la población adolescente y joven, sin distinción de etnias o estatus social. El repudio se generaliza cuando el Estado abandona su responsabilidad y niega los recursos suficientes y en forma oportuna para impulsar planes y programas educativos capaces de promover condiciones para el bienestar. El mensaje del rector Narro, es inequívoco: la educación, desde la más temprana edad, es antídoto eficaz frente al virus del ocio criminal.



martes, 12 de abril de 2011

MEMORABILIA: LECCIONES DE KANT AYER, HOY Y SIEMPRE




Por Federico Osorio Altúzar

Los biógrafos de Kant señalan como fecha de su nacimiento el 22 de abril de 1724. S. Körner, data el  suceso de su muerte, ubicándolo el 28 de febrero de 1804, aunque en mayoría los estudiosos señalan el 12 de febrero para ese efecto. Con todo, el fundador del criticismo  prosigue vivo, en plenitud de vida filosófica, en franco desafío a la causalidad y en sorprendente reto a las leyes de la naturaleza. Es argumento contrastable de que la existencia histórica no es, simple y llanamente, recuento de lo sucedido, de lo que ya pasó.
Paradójicamente, Kant estableció límites, fronteras y condiciones relacionadas con el pensamiento, la voluntad y el sentimiento; propuso referentes que hacen posible la experiencia humana. Retomó la hipótesis de los grandes sofistas de la antigüedad, convirtiéndola en tesis de su antropología, según la cual el hombre es medida (creador) de todas las cosas, faro que ilumina las funciones creativas del pensar científico natural, del querer normativo social y del sentir estético, progenitor del arte.
Paradójicamente, pues Kant señaló límites al pensar, al querer y al sentir. A su vez, él configuraba sin presunción alguna, desde sí mismo, el “derecho” de trascender, con su genialidad, la línea divisoria de la finitud y lo trascendente, de lo temporal y perecedero. Enriquecía, así, el alcance de la revolución copernicana dotándola de  significado filosófico, lo cual hizo de la Ilustración del siglo XVIII, suelo fecundo para dar continuidad a los atisbos innovadores de Protágoras y de Gorgias (siglo V de Pericles).  
Como Einstein y Hans Kelsen, no fue Kant profeta en su época. Pero fue su enseñanza, demoledora e implacable crítica frente a los adalides y los epígonos del dogmatismo en boga, de cara a las turbulencias políticas y religiosas. Dejaba libre curso, de ese modo, al proceso de ilustración en marcha que le tocó  vivir.
Hoy en día Kant ha dejado de ser el filósofo introvertido, irredento idealista, tejedor de ilusiones y  tránsfuga, por tanto, de la realidad externa. Sus adversarios adquieren, leen y comentan sus obras. Es objeto de ingeniosas y hasta displicentes réplicas. Ha dejado de ser temido por incautos o por audaces. Está presente, por su genialidad y talante criticista, en la cátedra de analistas y empiristas, de lingüistas y realistas, de formalistas y positivistas, en el tapete de la enseñanza académica e institucional. El juicio “sintético a priori” ya no es, a secas, retórica idealista, platonismo a ultranza, cartesianismo remozado. Es juicio de conocimiento.
“Lecciones de Kant para hoy”, obra de la Dra. Dulce María Granja (UAM, 2010, 336p), refrenda lo anterior: motiva a participar en la consecución de la “Instauratio Magna”. Su contenido es actual y de honda erudición. Contribuye a mantener rediviva la figura histórica del Prometeo de la filosofía “perennis”. Esto nos lleva a mencionar, a reserva de hacer un comentario pertinente al muy valioso libro “Kant”, de la Dra. Teresa Santiago (UAM, 2007, 220p). El capítulo acerca de la paz (La Paz Perpetua) entraña particular interés.
Todo esto, finalmente, nos hace recordar que si bien la gran novedad kantiana está en unas cuantas páginas de la “Crítica de la razón pura”, como dejó asentado el más connotado maestro del neokantismo en México, G. H. Rodríguez, habría que volver página tras página para descubrir aquel invaluable tesoro. Así, Kant puede ser ponderado como el fundador de ayer, el revolucionario de hoy y la estrella polar del porvenir, mientras exista una cabeza que piense (científica y objetivamente), una voluntad que quiera (jurídico-institucionalmente) y un sentimiento capaz de producir, con originalidad creadora, belleza artística. 

martes, 5 de abril de 2011

RESCATE DE LA TARAHUMARA Y VUELTA AL ALTIPLANO



                                                                   Por Federico Osorio Altúzar
Con franciscanos y jesuitas primero, encomenderos después, políticos con visión social ahora, desde el siglo XVII, la suerte o destino de la Sierra Tarahumara sigue en vilo, dependiendo del sentido que se dé a la vida de sus pobladores. Misioneros, ávidos caciques, así como mujeres y hombres públicos de buena voluntad, han dejado impresa su huella en el “modus vivendi” de aborígenes, blancos y mestizos. En los inicios de este siglo, hay un nuevo amanecer, el comienzo de un alentador proceso de rescate de la abandonada región serrana en el que lo mismo es valiosa el alma de sus habitantes como el cuerpo: lo intemporal y la visión del mundo circundante. El rescate es de personas, miembros de la humanidad, con derechos y responsabilidades; con libertades para decidir y con deberes que cumplir.
Flagelado aquel Estado por la criminalidad; azotado por inclemencias climáticas; agobiado por la deserción de ciudadanos (entre otros, menonitas) acosados por la intimidación y los secuestros, en la sierra chihuahuense se enciende un rayo de luz en la sombra que alienta a millares y millares de corazones en hogares humildes atrapados por la miseria a causa de la improductividad, el desempleo, el analfabetismo y la corrupción.
Desde un rincón de la imponente geografía, en las estribaciones de la Sierra Madre, enmarcada la región por corrientes acuíferas, y en sitios de la demarcación a donde jamás ha puesto el pie un mandatario estatal, en Moris (una de las 67 jurisdicciones municipales), se configura lo que podría ser un modelo reconstructivo de las economías familiares serranas,  sin distinciones étnicas, a través de invernaderos y huertos para la producción de cultivos con la finalidad de promover sanos hábitos alimenticios, abatir la desnutrición inveterada, suprimir la apatía y el desinterés en el aprovechamiento de la tierra.
Miriam de Pérez Campos, cabeza del DIF local, esposa del presidente municipal, organiza e impulsa con tenacidad y firme pulso el proyecto, despertando la vocación de todas las madres de familia de la región a que formen la avanzada que abre horizontes insospechados en el uso de la tierra, en forma comunitaria, con objetivos precisos: alimentar en forma balanceada, coadyuvar en la deteriorada economía familiar, sembrar optimismo y solidaridad entre la población dispersa. En fin, hacer causa común con base en el modelo para redimir a la Tarahumara de la marginación, la pobreza, el olvido y la depredación a que la han sometido regímenes coludidos con  saqueadores de bosques, riquezas del subsuelo y salteadores de parajes en donde lo bello se une a lo sublime en forma sorprendente.
Sin embargo, el rescate de la sierra chihuahuense, como el de todas las zonas serranas del país, requiere de obras de infraestructura: carreteras, caminos vecinales, escuelas con maestros y bibliotecas, centros de salud con personal experimentado y medicamentos. Vastas regiones, como la que se comenta aquí, carecen de energía eléctrica o solar, comunicación telefónica, inmuebles adecuados para comisarías y presidencias seccionales. En el proyecto de la presidencia a cargo de Martín Pérez Campos, figura la construcción de una presa en el Gavilán, anhelo postergado, surtidor del preciado insumo que, sin restar atractivos al turismo, servirá al objetivo de un revolucionario desarrollo serrano con expresión social.                
Coincide esto con propuestas del gobernador César Duarte quien afronta una crucial encrucijada, y en donde toca a los pobladores de la Tarahumara  hacer frente común para evitar que los enemigos del histórico rescate, de fuera y de dentro, que salen desde donde menos se espera, traten de echarlo estrepitosamente por tierra. La vuelta al altiplano apremia. Hay razones de fondo.

martes, 29 de marzo de 2011

LA ENCICLOPEDIA UNAM-SIGLO XXI


Por: Federico Osorio Altúzar 
Todo indica que el siglo de Las Luces se extiende hasta nuestros días. La revolución informática es una de sus repercusiones más notables. Con palabras de Mario Bunge en “Crisis y  reconstrucción de la filosofía”, esta revolución  transforma “no sólo los modos en que la información se difunde a través de la sociedad, sino también las relaciones y actividades sociales, en particular el modo mismo de producción, circulación y utilización del conocimiento”.
La UNAM forma parte de esta avanzada revolucionaria. Su “Enciclopedia de conocimientos fundamentales”, coeditada con Siglo XXI, confirma  lo anterior. Representa una hazaña en su género al culminar la primera década de esta centuria, en el sentido de que asume con una visión ecuménica y un acendrado humanismo, la noble tarea  de compartir, extender y difundir el legado de la historia universal con una perspectiva laica, por encima de toda presunción ideológica.
El rector de nuestra máxima de estudios, José Narro Robles, valora la culminación de este esfuerzo señero como un capítulo con arreglo al cual la Universidad refrenda su  “vocación de servicio a la sociedad”. A su vez, Jaime Labastida, director general de Siglo XXI, humanista y universitario muy distinguido, pondera la Enciclopedia como un novedoso complemento en la aventura del conocimiento: convoca a los lectores a que profundicen en temas, autores, creaciones, teorías, corrientes del pensamiento. Afirma: “la sabiduría actual es una herencia, una acumulación de los siglos anteriores. Antes que respuestas, tenemos dudas y preguntas”.
La Enciclopedia está configurada en cinco volúmenes que reúnen trece disciplinas: español, literatura, filosofía, ciencias sociales, arte, historia, geografía, química, biología, ciencias de la salud, matemáticas, y computación. Incluye antologías al final de cada materia. Tiene el carácter interdisciplinario; es útil para la actividad académica y profesional.
Su título hace recordar la  Encyclopaedia Britannica de 1757 como también la Gran Enciclopedia del siglo XVIII: la primera, recuerda el maestro Labastida, la integran 29 volúmenes. La segunda, es la “summa” de sabiduría labrada por humanistas y hombres de ciencia (Voltaire, Diderot) de la Ilustración occidental.
Cabría invocar aquí el epígrafe con el que antecede Inmanuel Kant su “Crítica de la razón pura”, llamando a participar a todo aquel que se interese en la gran renovación, en la “Instauratio Magna” en donde convoca el príncipe  de los filósofos de la Ilustración a cooperar en una tarea que entraña el bien general,  tarea -dijo- que no implicaba algo infinito o suprahumano. Así, “mutatis mutandi”, la Enciclopedia UNAM-Siglo XXI es una invitación a enriquecer el conocimiento; es decir, a motivar el “eros”  autodidacta a partir de la formulación de hipótesis novedosas, de propuestas y planteamientos inéditos que incidan en la formación del hombre de este siglo en el ámbito de la cultura universal
Cae en buena tierra esta magna coedición, pues la UNAM anuncia que ha puesto al servicio de sus bachilleres (ENP y CCH) el novedoso sistema “Lecciones Interactivas”, las 24 horas del día, útil  desde cualquier equipo con enlace a Internet para reforzar los conocimientos de álgebra, geometría, cálculo, estadística  y español. Concurre esto con buenas nuevas en la ENP como el relacionado con el experimento de jóvenes bachilleres (experimento diseñado por el profesor Alfonso Castillo Ábrego, maestro del plantel 5 “José Vasconcelos”), quienes captaron, con un telescopio de su invención, ondas de radio que han permitido registrar el ciclo solar 24.
El rector Narro Robles afirma, en la Presentación a la Enciclopedia, que esta obra resulta esencial en la formación de los alumnos de educación media superior. Felices coincidencias.



jueves, 17 de marzo de 2011

EL ACENTO DEL CAMBIO. UNA IZQUIERDA MODERNA



                                                    Por Federico Osorio Altùzar
Con el sello editorial de Porrúa, a partir del pasado 16 de este mes, circula el libro documental, especie de testamento político, de Zeferino Torreblanca Galindo, actual gobernador de Guerrero. El título y su aleccionador contenido aluden a su importancia,  por anticipado: “El Acento del Cambio. Una Izquierda Moderna” 
Es la mirada retrospectiva de un político de ideas y de acciones, inspirada desde una ortodoxia que tiende a desaparecer; la visión apegada a principios en vez de proceder conforme a máximas, leal a los compromisos partidistas entendidos como reglas innegociables para la acción. En suma, destaca al activista social en su juventud, promotor de un liderazgo con entereza señera en su entorno local, regional y nacional: presidente municipal, diputado federal, gobernador de su Estado.
Zeferino Torreblanca es lo que podría llamarse un político de carrera, de tiempo completo y con merecimientos alcanzados en el ágora, en el parlamento y en el mando ejecutivo. Por lo tanto, fogueado en los tres órdenes de gobierno, para quien gobernar es hacerlo acompasadamente con los sentimientos de los ciudadanos. Nada a espaldas de la voluntad popular; nada tras bambalinas, nada de alianzas sin el parecer de la sociedad.
Siguiendo el consejo de José Francisco Ruiz Massieu, el político ilustrado de los guerrerenses, más que un dirigente, el hombre de Estado debe ser un líder: debe ejercer un liderazgo capaz de superar la admonición implicada en la ley de la oligarquía enunciada por Robert Michels. Le ha sido necesario pasar airoso por el Scilas y el Caribdis.
La lectura del libro, 200 páginas, deja ver a un hombre público sin dobleces: franco, coloquial, con la experiencia suficiente para sortear las trampas que suelen saltar aquí y allá en el ejercicio o mayordomía del poder.
La carrera política de Torreblanca ha ido al ritmo de la izquierda emergente de los ochenta, que sale a duras penas de la clandestinidad y llega a su despliegue bajo el amparo constitucional, en una arena política sembrada de  tumbos ante la cerrazón y la insidia de la década finisecular presidida por un salinismo dispuesto a todo, incluyendo el acoso a copartícipes de aquel régimen, el del sexenio del terror.
A dos semanas de terminar su mandato, a unos días del lanzamiento de la propuesta del ala fundadora del PRD para configurar y, de ser posible, consolidar un programa alternativo de nación, “El Acento del Cambio”  será, no hay duda, una consulta bibliográfica iluminadora para todos aquellos que siguen con atención y seriedad el proceso de la izquierda que lucha, a brazo partido, a fin de no caer en la ridiculez y el ludibrio de las alianzas políticas que actúan, se mueven y promueven por el incentivo del poder por el poder.
La utilidad y no el compromiso, el beneficio inmediato y no el afán de servir, la búsqueda de los reflectores y no el profesionalismo son aquí denunciados como el mal peor de la izquierda banal, incolora, ayuna de valores y de principios, que trata de imbricarse por donde pueda para obtener el mendrugo político que sus fuerzas, por sí mima, no podrían darle.
¿Qué puede esperar Zeferino Torreblanca al término de su gestión política al frente de un Estado que se debate entre la pobreza, la guerra entre cárteles políticos y del crimen organizado? ¿Qué incentivos tiene o qué fuerzas lo alentarían a proseguir una carrera que, a no pocos, parecería que ha llegado al punto final? La lectura de “Acento del Cambio” encierra la respuesta implícita o explícita que muchos esperan en el fragor del derrumbe o de la reconstrucción del vapuleado PRD.


martes, 8 de marzo de 2011

DISCAPACIDAD INTELECTUAL: UN RETO MUNDIAL SIN RESOLVER


Por Federico Osorio Altúzar

La mercadotecnia política se apodera de todos los espacios publicitarios llevando como temas principales, cuando no únicos, los de la violencia, el crimen organizado y el conflicto bélico.  Atrás quedan temas sobre la vida,  la sobrevivencia y el desarrollo educativo y cultural en toda su heterogénea diversidad y consecuencias para el logro de fines últimos de la Humanidad.
El 14 Congreso de Investigación de Salud Pública realizado la semana anterior, motiva el comentario acerca de cuán rezagadas se encuentran  las estrategias integrales, las medidas preventivas en materia de discapacidad intelectual a la luz de los avances sanitarios y asistenciales en otras áreas, en donde las acciones previsoras acreditan avances para bien del género humano.
Especialistas con reconocido prestigio como Eduardo Lazcano Ponce (INSP), Gregorio Katz (UNAM), Luis Salvador-Carulla  (Asociación Mundial de Psiquiatría), Armando J. Vásquez  Barrios (OPS/OMS),  describen el drama de los discapacitados basados en la investigación médica con arreglo a la cual formulan diagnósticos  acerca del estado somático y mental que padecen las víctimas del mal, el desdén con que se les mira y el vacío legal que prevalece en la mayoría de los países, sobre todo del orbe en desarrollo.
No es suficiente la voluntad política, subraya el doctor Lazcano. Urge el desarrollo de programas que faciliten la rehabilitación de las personas con discapacidad intelectual (ID), sustentados en valores éticos y con apoyo de la sociedad. Cabe matizar: considerando los recursos financieros aportados por los ciudadanos. Por su parte, el doctor Katz precisa: en nuestro país no se ha logrado un avance substancial en materia de derechos de la población con discapacidad intelectual. Hay desconocimiento, advierte, de que en este sector poblacional hay de 3 a 4 veces más patología psiquiátrica (problemas conductuales, depresión, ansiedad) asociados a la falta de preparación para su manejo, por parte de padres y maestros.
El doctor Salvador-Carulla denuncia: ningún sector quiere asumir la responsabilidad para encarar los desafíos de este grave problema. Por caso, hay reticencias en el sector educativo y en el laboral. Propone medidas perentorias: nutrición adecuada, medidas de higiene, control de natalidad y prevención perinatal. Hay datos preocupantes, pues en 1990 los trastornos mentales y neurológicos representaban el 8.8 por ciento en la carga de enfermedades. En el 2002, esa carga se había elevado al 22 por ciento. Un dato conmovedor más expuesto por el doctor Vázquez Barrios: del 7 al 10 por ciento de la población es portadora de algún tipo de discapacidad.   
No se echan al olvido las medidas preventivas, en donde la higiene, la capacitación en habilidades desempeñan un papel principal. Asimismo, los cuidados nutricionales son, en este particular, indispensables para evitar e incluso resolver problemas de salud.
Por cierto, con el ícono de Greenpeace se anuncia el lanzamiento, el próximo 13 de marzo, de la Guía de Transgénicos y Consumo Responsable, precedido de la acuciante pregunta  “¿Sabes lo que comes?” El Centro de Capacitación en Sustentabilidad “Huitzitzillin”, por su parte, da a conocer el programa anual de enseñanzas en cuestiones de cultivo y elaboración de orgánicos para dietas adecuadas a una salud idónea: germinados, productos de horticultura de buena calidad, colores verdes, y orientación práctica a fin de preparar alimentos nutritivos en los hogares.
El tema de la salud física y mental, su investigación sistemática coadyuvada por los recursos de la planeación, la prevención y el diagnóstico van de la mano con el tema de la salud social, retomando el enunciado de Lawrence K. Frank: la sociedad considerada como paciente.

jueves, 3 de marzo de 2011

MINEROS Y ELECTRICISTAS: LA OTRA ALIANZA




                                                      Por Federico Osorio Altúzar
Alzan la voz obreros del subsuelo y trabajadores defenestrados de Luz y Fuerza para anunciar la firma de un pacto histórico, enarbolando banderas en defensa de la ley y los derechos laborales conculcados, promover justicia jurídica por agresiones y afrentas del gobierno en turno, hacer valer resoluciones de la CNDH relativas a garantías relativas a la dignidad de las personas y las familias.
En medio de horas inciertas en que la dignidad entre miembros de la cúpula gubernamental anda por los suelos; cuando reclamar justicia entraña represión y máximos riesgos personales y cuando el sentido de alianza política se ha perdido y la idea de pacto es cínico contubernio, el anuncio para integrar un frente nacional bajo el emblema de recuperar valores suplantados merece una reflexión serena y ponderada. En el caso, el grito de batalla es inequívoco: ¡contra la explotación y la violación del artículo 123 constitucional.
Como en 1906, con motivo de la huelga de Cananea, se convoca a una defensa en activo del derecho al trabajo en condiciones equitativas y dignas y a poner un alto a la intimidación oficial y empresarial, al acoso de las dirigencias sindicales y a la corrupción desde la alta burocracia gubernamental. La intromisión desde el exterior sigue siendo amenaza pendiente. Se llama a la clase obrera del país con el fin de integrar lo que denominan Frente Nacional de Sindicatos Independientes y Democráticos. Y, como su primera acción, mencionan la apertura de juicio político contra el titular de Trabajo Javier Lozano, presidenciable para infortunio de panistas y aliancistas al acecho. Tutelarán el bienestar, aseguran,  la integridad laboral, física y salarial de los trabajadores y sus familias. Se comprometen a evitar, con base en la ley, la depredación solapada a costa de los pobladores. 
Después del asalto laboral en Cananea, auspiciado en contubernio con las administraciones políticas, local y federal, consumado por empresarios desnacionalizados y defensores de oficio a la disposición de testaferros y empleados al servicio de transnacionales; tras el doliente y crudo drama de Pasta de Conchos, oculto por la impunidad y la corrupción, el grito de mineros y electricistas tiene eco entre amplios núcleos de trabajadores mexicanos, dejados a su suerte en nombre de una reforma laboral ultraconservadora al parecer incontenible.
A diferencia de la alianza partidista de izquierdas y derechas (léase PRD y PAN), todo indica que los líderes obreros tienen un denominador común, coherente y justificable, que da sentido y viabilidad a la causa que enarbolan. A cien años del embate criminal, Cananea es una advertencia frente a la insurgencia de corte neocolonial. Habría que cuidar las manos, advierten mineros y electricistas, de sus voraces aliados  con apariencia de generosidad y buena fe.
Por lo pronto habrá que señalar que los representes del susodicho Frente dan a entender que si bien quieren los fines, también deben querer los medios, a diferencia de los aliancistas del PAN y el PRD, para quienes, sin más, quieren sólo los fines. Es decir, para el buen éxito de su causa, el fin justifica los medios.
El reto es inaplazable: toca la hora para reivindicar los fines gremiales del obrerismo en México. Temas como la salud ambiental, la seguridad física de los obreros, la promoción de empleo digno y bien remunerado, el cuidado del entorno social y cultural, la equidad en el pago y las compensaciones que otorga la ley, el respeto a la propiedad al margen de abusos y atropellos, son condiciones elementales, en conjunto, de paz productiva y estabilidad en las empresas privadas y en las paraestatales que aún sobreviven. Mineros y electricistas hacen recordar que los artículos 123 y 127 tienen validez, a pesar de su cuestionada y malentendida eficacia.