Bienvenido lector:

Federico Osorio Altúzar ha sido profesor de Filosofía en la UNAM y en la ENP (1964-1996) y Editor de la Gaceta de la ENP desde 2004.
Durante 15 años fue editorialista y articulista en el periódico NOVEDADES.
Es maestro en Filosofía. Tiene cursos de Inglés, Francés, Griego y Alemán.
Ha publicado en Novedades, el Heraldo de Chihuahua, El Sol de Cuervanaca, el Sol de Cuautla, Tribuna de Tlalpan, Tribuna del Yaqui, Despertar de Oaxaca y actualmente colabora en la versión en Línea de la Organización Editorial Mexicana (OEM).







miércoles, 22 de agosto de 2012

EN LA PLENARIA: NO A LA EXTENSIÓN DEL IVA EN MEDICINAS Y ALIMENTOS


Entran los senadores priistas con pie derecho en vísperas de asumir sus altas funciones el próximo 1 de septiembre. Durante la plenaria efectuada en la capital del Estado de Chihuahua, acordaron impulsar la aprobación a las primeras reformas  estructurales, dado su carácter instaurador y de los compromisos contraídos por el Presidente Electo, Enrique Peña Nieto.
Hubo consensos y discensos entre los próximos legisladores acerca de la prioridad de los temas, lo cual da la pauta en lo relativo al carácter deliberativo,  autárquico, crítico y previsor que asumirá el órgano colegiado; en suma, cómo procederá en el análisis, discusión y dictamen de normas para conducir la nave de la nación a partir de diciembre.
Si bien  hubo consenso sobre iniciativas de reforma que se relacionan con la exigible transparencia administrativa a la luz de nuevas disposiciones normativas con el objeto de evitar corrupción, impunidad en el manejo presupuestario y dispendio publicitario para encubrir deshonestidad, inepcia e ilegalidad, asimismo los próximos hacedores de leyes emitieron un NO a la propensión antisocial, criminal incluso, de extender el IVA en medicinas y alimentos.
Fue, ciertamente, un NO de orden suspensivo diríamos, pero un no en gran medida indicativo de que no será nada fácil, mucho menos cómodo y hasta permisivo, aprobar, sin más trámite, iniciativas con sello denigrante y lesivo de la honra y dignidad  que merecen los oprimidos. Y no lo será, en ese futuro virtual pero exigible, en tanto y cuanto haya mujeres y hombres en la sede de Reforma, en el nuevo y renovador Senado de la República, imbuidos con visión social y con patriotismo del bueno, no retórico y de moda.
Volvió a escucharse la voz firme, franca, con acentos que no dejan lugar a la duda y la ambigüedad, de quien gobernó Chihuahua hasta el año de 2004. Por cierto, hizo recordar los buenos tiempos en que hombres de Estado hacían esperar reformas como la hacendaria, con apartados de modificaciones tributarias con beneficios para las entidades de la Federación. Y como efecto, protectoras para los más pobres entre los pobres: obreros marginados en lo social y lo económico, jornaleros y desempleados; indigentes esparcidos en sierras, valles y montañas.
Patricio Martínez García, senador electo por su Estado, Chihuahua, en uso de la palabra  en la Plenaria, persuadió a sus pares de lo inoportuno y gravoso que es la extensión del IVA en la bitácora de los senadores del PRI. Lo hizo con aquella sensibilidad y pasión que le es propia y de la que ha hecho demostración siendo presidente municipal, diputado federal, mandatario y ahora como Senador de su Estado.
Los tiempos y circunstancias que vivimos no hacen de México un horno  para  bollos. La extensión del IVA en insumos de primera necesidad, está bien para enriquecidos y pudientes. Y no es motivo de orgullo para políticos que hayan recorrido escenarios que van de la pobreza a la precariedad y que se hayan enterado del hambre que se enseñorea en barrancos y cañadas. O bien, que han sido testigos oculares de escenas con víctimas por enfermedad, de chozas cubiertas de luto y dolor por falta de medicinas y auxilio en materia de salud. Difícil, sino imposible, es  callar así dando entrada  a reformas que favorecerían sólo a la opulencia y la suntuosidad.
Lo anterior es promisorio botón de muestra sobre lo que podría llegar a ser el nuevo Senado, con genuinos hombres de Estado, en la segunda época del PRI en el poder. Por lo pronto, se advierte que esta clase de cónclaves no son, no deben ser, para fraguar “amarres”,  “ligas políticas”, “grillas” ociosas, mientras proliferan las urgencias que más apremian en una sociedad postrada por la  pobreza y la marginación.