Bienvenido lector:

Federico Osorio Altúzar ha sido profesor de Filosofía en la UNAM y en la ENP (1964-1996) y Editor de la Gaceta de la ENP desde 2004.
Durante 15 años fue editorialista y articulista en el periódico NOVEDADES.
Es maestro en Filosofía. Tiene cursos de Inglés, Francés, Griego y Alemán.
Ha publicado en Novedades, el Heraldo de Chihuahua, El Sol de Cuervanaca, el Sol de Cuautla, Tribuna de Tlalpan, Tribuna del Yaqui, Despertar de Oaxaca y actualmente colabora en la versión en Línea de la Organización Editorial Mexicana (OEM).







lunes, 20 de agosto de 2012

EN CHIHUAHUA, LA PRIMERA REUNIÓN PLENARIA DE SENADORES




En Chihuahua, ciudad capital del Estado grande, la Primera Reunión de Senadores Electos enciende iluminadores focos de esperanza. Se trata de la apertura de la agenda legislativa, con arreglo a la cual el cuerpo colegiado de la Cámara Alta se apresta para asumir sus funciones el próximo mes de la Patria. Los tiempos apremian.
El proyecto renovador va de lo político a lo económico; de la política de seguridad en paz y armonía a la reforma e instauración de todos los programas que tienen que ver con el bienestar social. La planeación democrática es, en primera y última instancia,  palanca para el crecimiento y desarrollo en todos los órdenes del entendimiento y la convivencia nacional.
Chihuahua ha sido elegida sede, ciertamente idónea, para este cónclave mediante el cual se inaugura, con días de antelación, el inicio formal de la nueva Legislatura en cuyo seno estará a prueba, desde ahora, la capacidad, lucidez y el patriotismo de los representantes delegados del querer objetivo de los mexicanos, expresado electoralmente el pasado 1 de julio, a fin de reconstruir y remodelar el tejido de la voluntad jurídico-política de la población.
Tres proyectos de reforma se enuncian como prolegómenos del revolucionario plan que anticipa el tránsito hacia la modernidad del Estado mexicano. Son reformas que van al fondo de la estructura  social y económica de una nación en crisis de “posguerra”, de la  impremeditada y fútil guerra contra los cárteles de la droga. Es decir, son reformas apremiantes por las que clama una nación casi en ruinas por la nula planeación de Estado, en medio del derrumbe de las finanzas nacionales, así como el cierre de la oferta laboral para los jóvenes; para mujeres y hombres de la tercera edad.
Tres reformas que, si bien no son todas las habidas y por haber, sí hablan en voz alta, estentórea, en espera de cambios radicales, con visión de Estado: la  reforma energética, rubro afectado inmisericordemente por intereses ajenos a la productividad, por ejemplo en el caso de PEMEX y la CFE; la reforma laboral impulsada hace poco como propuesta desde CONAGO, al frente el mandatario local, César Duarte, y la reforma hacendaria por desgracia frenada y conculcada en tiempos del ex gobernador (ahora flamante senador por el Estado, Patricio Martínez García), elaborada con carácter propositivo y  con el apoyo técnico y profesional  del, asimismo, Contador Público Miguel Sapién Ponce, desde la secretaría de Finanzas del Gobierno en el sexenio de 1998 a 2004.
Acerca de esta última (la reforma hacendaria), habría que mencionar la visión de Estado  implicada en su formato, alcance y dimensión como proyecto que, en aquel entonces, convocaba, a su vez, paralelamente, a una reforma del federalismo  mexicano, en lo jurídico, político y económico, cuya implantación en tal caso hubiese sorteado los tropiezos y descalabros de que ha sido víctima la nación. En efecto, un organismo  social con síndrome de esclerosis no puede menos que ser presa de parálisis financiera por los abusos del centralismo fiscal, acaparador y beneficiario principal  de las tributaciones de las entidades federativas. Incluso, como ha ocurrido, ser víctima de caer en garras de la deshonestidad y la corrupción por parte de informantes, con carácter de “empresarios” delatores oficiosos desde las altas esferas del poder, en perjuicio de Estados y Municipios, con el propósito inicuo de obstruir, ilícita e irresponsablemente, la transferencias de los recursos necesarios para  el bienestar de los pobladores en el campo y la ciudad.
El mejor de los éxitos se espera de esta Reunión Plenaria.