Bienvenido lector:

Federico Osorio Altúzar ha sido profesor de Filosofía en la UNAM y en la ENP (1964-1996) y Editor de la Gaceta de la ENP desde 2004.
Durante 15 años fue editorialista y articulista en el periódico NOVEDADES.
Es maestro en Filosofía. Tiene cursos de Inglés, Francés, Griego y Alemán.
Ha publicado en Novedades, el Heraldo de Chihuahua, El Sol de Cuervanaca, el Sol de Cuautla, Tribuna de Tlalpan, Tribuna del Yaqui, Despertar de Oaxaca y actualmente colabora en la versión en Línea de la Organización Editorial Mexicana (OEM).







lunes, 14 de enero de 2013

DOCE AÑOS DESPUÉS: “E PUR SI MOUVE”




El próximo día 17 hará doce años cuando el ahora Senador y entonces Gobernador de Chihuahua, Patricio Martínez García, fue blanco de cobarde atentado. El repudiable acto permanece en la memoria colectiva como un oprobioso episodio que dio pábulo a la impunidad y al deterioro del Estado de Derecho.
Símbolo de reciedumbre, el estadista sobrevivió afortunadamente al atentado. Se impuso a la adversidad con el respaldo de un notable esfuerzo de voluntad personal sostenido con ostensible vocación de servicio, y con el apoyo de un puñado de colaboradores, funcionarios públicos leales y diligentes. Esto, a nuestro juicio, lo hace comparable en cuanto al renacer del organismo político en el que milita y al que continúa sirviendo ejemplarmente. Ha vuelto a la arena pública tras el silencio de ocho años y después de haber terminado su Mandato en el año de 2004, con la mira de contribuir en el rescate de la soberanía nacional proclamado desde Los Pinos y para colaborar en la reposición dela dignidad republicana, desde su curul.
El senador norteño, quien representa con patriotismo los intereses de sus conciudadanos, se levantó aquel 17 de enero de la escalinata de Palacio para cumplir su palabra en prenda ante el Congreso estatal.  Volvió a su despacho con renovado vigor, a  la brevedad pese al impacto físico sufrido, para llevar a cabo la modernización del Estado en seguridad pública, productividad y empleo; educación y  comunicaciones;  justicia  y desarrollo agrario; inversión privada y pública. Y ante el abandono propiciado en el ámbito de las relaciones internacionales, dio apertura y facilidades en materia de comercio a los productores chihuahuenses allende los mercados de Europa y del Lejano Oriente. Y aquende, en la frontera estadunidense.
A pesar de las incompetencias y el desdén del presidente Vicente Fox, proyectó audaz y previsora modernización económica y social en Chihuahua. Apoyado por un reducido equipo de asistentes y profesionistas imbuidos de un verdadero celo reconstructivo, renovador, investidos de valor cívico sin caer en la temeridad, hizo lo mejor para sus gobernados, de cara a los tiempos políticos que corrían como a galope.
En CONAGO fue un genuino líder emprendedor que daba, al propio tiempo, ejemplo en la administración política de su Estado. Con ese aval proponía a sus pares, los mandatarios estatales, reformas apremiantes; por ejemplo,la del federalismo y la reforma hacendaria (no sólo fiscal), tras la última efectuada en la época del Presidente Miguel Alemán, hacía entonces más de medio siglo.
Promovió el gobernador Martínez García un estratégico entendimiento con los Estados fronterizos de la Unión Americana, en marcha por cierto a través de  cónclaves regionales con mandatarios de Arizona, Texas, Nuevo México y California, modelo a seguir para su oportuna aplicación en esta etapa de la reconstrucción nacional.
Pero a su lado, ciertamente, había funcionarios de la talla del experimentado  comunicador y del leal  secretario de Gobierno, los abogados Antonio García  Hernández y Víctor Manuel Anchondo, valiosos funcionarios en aquel régimen; como también el visionario director de Finanzas, Miguel Zapién Ponce, copartícipe en la propuesta, dentro de CONAGO,sobre la reforma hacendaria.
Así, doce años después, el  estadista ejemplar según el desempeño de sus funciones como presidente  municipal, diputado federal, gobernador y ahora senador de la República, hace decir con la legendaria afirmación de Galileo frente a sus instigadores,viendo en su persona el renacer de la credibilidad y la confianza en la política de modernización con sentido social: “Y. sin embargo, se mueve”. Con todo y la adversidad, pese al desdén y al cerco de impunidad ante el proditorio atentado: “E PUR SI MOUVE”.