Bienvenido lector:

Federico Osorio Altúzar ha sido profesor de Filosofía en la UNAM y en la ENP (1964-1996) y Editor de la Gaceta de la ENP desde 2004.
Durante 15 años fue editorialista y articulista en el periódico NOVEDADES.
Es maestro en Filosofía. Tiene cursos de Inglés, Francés, Griego y Alemán.
Ha publicado en Novedades, el Heraldo de Chihuahua, El Sol de Cuervanaca, el Sol de Cuautla, Tribuna de Tlalpan, Tribuna del Yaqui, Despertar de Oaxaca y actualmente colabora en la versión en Línea de la Organización Editorial Mexicana (OEM).







lunes, 30 de septiembre de 2013

DESDE CHIHUAHUA: CÓMO AFRONTAR LA CONTRARREFORMA


Los hechos, no la razón y la voluntad, parecen indicar que los retos a la autoridad tienen mayor fuerza que el poder de las leyes. En Guerrero, principalmente, seguido de Michoacán, Oaxaca y Veracruz, el Ejecutivo Federal representado por Enrique Peña Nieto da la impresión de que está siendo dejado a su suerte.
El Presidente de la República y sus principales colaboradores son víctimas de inusual incomprensión y solidaridad.
La reforma educativa es más que un pasajero dolor de cabeza  que pudiera evitarse con
algún calmante. Y todo hace indicar que pide cirugía mayor o algo similar. La impunidad, como siempre, es mala consejera. A su cobijo la intolerancia se adueña de espacios en todo el territorio nacional.
Va en aumento la estrategia de la provocación, de los retos y los desafíos. En menos de 48 horas, se recordará lo que no habría que olvidar: el 2 de octubre del 68.
Al igual que entonces, hay barruntos de violencia soterrada. Se pide en voz baja, la destitución del titular de la SEP, Emilio Chuayffet y su grupo de colaboradores, como si una decisión así fuese punto final a la reforma en apremiado proceso de consolidación.
De manera parecida, comienzan las señales de intervencionismo externo. 
Aquella ocasión fueron los llamados demonios de la incursión procomunista abanderada por la URSS y su punta de lanza, Cuba, la de la década crucial de los 60. Hoy en día son las redes del globalismo trasnacional en busca insaciable de los hidrocarburos y de los tesoros del subsuelo, agresión a cargo de empresas mineras del exterior.
Se oyen los pasos del anarquismo depredador en todos los ámbitos de la actividad productiva. El desempleo, la carestía, la inseguridad pública, jurídica y social ganan la frenética y desigual carrera.
Sin embargo, hay signos vitales que mantienen la esperanza en una recuperación lenta pero segura y eficaz.
En Chihuahua se ha puesto un muro de contención a la avalancha representada por la llamada CENTE, y en consecuencia se determinó descontar los días de inasistencia a los profesores incumplidos. En otros términos, en la entidad norteña se dio un paso al frente mediante el recurso de dar validez y eficacia a la norma laboral y formar un frente común para refrendar el Estado de Derecho, dando a la reforma educativa el lugar que le corresponde en la transformación del país, como un nuevo capítulo de la modernidad en el siglo XXI.
Se aplicarán los salarios retenidos a los profesores disidentes, en Chihuahua, en infraestructura educativa, como una forma de reparar en algo los daños de suyo irreparables. Pero como una forma de ejemplificar y para evitar que se incurra en conductas similares.
Sería de esperar que el ejemplo se extendiera hacia todas las regiones afectadas por el virus del anarquismo y se procediera a retener los salarios no devengados por parte de quienes han abandonado la sagrada vocación de enseñar a crear y no a repetir aventuras sin metas y objetivos definidos. De aquel modo, se beneficiaría con algo a los miles y miles de mexicanos que han quedado sin techo y alimentos, mientras padecen los crueles rigores de la orfandad familiar y el desamparo de todos los medios para subsistir.

Ha llegado la hora de las definiciones. PAN y PRD han concertado la brutal alianza. Los contrarios se unifican. La infernal guerra de los opuestos encuentra, al fin y al cabo, su oportuna identificación. Ciertamente, para mal de sus dirigentes convertidos en líderes de ocasión, de perversa oportunidad. Esperamos que sea para el bien de México.  

lunes, 23 de septiembre de 2013

JOSÉ FRANCISCO RUIZ MASSIEU: UN LÍDER EN NUESTRO TIEMPO




Prolifera el síndrome de hastío y agobio en la sociedad. “Dadme un líder”,  es el reclamo ante la cadena peripecias sin fin: un líder capaz de conducir con el aval de las mayorías. Es decir, un estadista con la capacidad de ir de las palabras a los hechos, evocando al guerrerense José Francisco Ruiz Massieu, quien hizo la distinción entre liderazgo y dirigencia al trazar el perfil de Luis Donaldo Colosio, entonces abanderado presidencial y blanco de la cobarde ambición.
Era el sonorense un líder dispuesto, preparado y resuelto a cambiar sustancialmente el destino del país con la voluntad de todos los mexicanos, por medio de reformas políticas, financieras y laborales. Era el líder que encarnaba, en la imagen y la presencia, la esperanza y el optimismo en los años y días del México finisecular.
En el mes de marzo, a finales de aquel fatídico 1994, Colosio había sido herido de muerte en Tijuana. Y en septiembre, hará pronto dos décadas, José Francisco sería víctima en el corazón urbano del Distrito Federal de la crueldad acumulada en la mente y el corazón de los enfermos de pode ry de sus asociados para llevar a cabo el proditorio crimen.
El primero, Luis Donaldo, contaba con la adhesión, los sufragios ganados por la vía de la persuasión y el convencimiento popular, y con la adhesión adelantada de la mayoría de los electores. El segundo, Ruiz Massieu, era ya la figura que emergía desde las filas de su Partido, el PRI, para dar continuidad al sueño político que el sonorense, haciendo eco de la proclama de Luther King, compartía con los mexicanos víctimas de la simulación y el engaño por parte de quienes, con piel de administradores,simuladores a fin de tutelar los bienes de la Nación, habían sumido al país en la más abyecta de las pobrezas: la del espíritu y la material.
El ex mandatario de Guerrero había hecho obra reformista, mostrando y demostrando que la democracia es un asunto de compromiso, de lucha abierta y frontal, de bregar cuesta arriba, sin inhibiciones por el qué dirán. Promovió leyes, iniciativas y actuó con mano firme y eficaz, yendo de las propuestas de campaña al terreno de la experiencia política; de la palabra a las realizaciones, del compromiso verbal a las acciones públicas.Líder en su Entidad, émulo del conductor social que no teme la confrontación de ideas y proyectos, que da al poder impulso, vigor a toda prueba e inspiración para solventar las dificultades, José Francisco se preparaba para ser el coprotagonista en el sueño de su correligionario a fin de hacer del lema  de la modernización de México una bandera en alto, símbolo de la reconquista de los ideales que habrían de transformar a México en la antesala del siglo XXI.
Un  seguidor suyo, discípulo leal en la amistad y en el quehacer político, Israel Soberanis, al día diligente funcionario en FONATUR, lo evocaba en los días febriles y acuciantes de su administración en Chilpancingo como el incansable promotor de ideas, proyectos y propuestas, guiando su vehículo y dictando en la grabadora el borrador de su inmediata intervención. O bien, preparando materiales, decía, para su conferencia o comentario editorial, dado que para el funcionario público, el otrora catedrático y autor de libros, el apremio del tiempo y la carga de tareas no era nunca óbice para el ocio mal habido o la distracción efímera.

Los tiempos que corren dan pie para hacer lugar al crecimiento de líderes con similar disposición y arrojo para dar un giro, golpe de timón o vigorosa sacudida en todo el organismo social del que formamos parte. Un líder a semejanza del reclamo popular, habida cuenta que se agotó ya el tiempo de los malos administradores, saqueadores de los bienes y las esperanzas de la Nación.

lunes, 9 de septiembre de 2013

REFORMA EDUCATIVA Y POLÍTICA CULTURAL: EXPERIENCIAS Y VIVENCIAS




Por Federico Osorio Altúzar

A medio siglo de distancia, 45 años el próximo 2 de octubre, el 68 permanece latente. Sin embargo, los sucesos que nos rodean, guardada toda diferencia,  nos hacen volver a los aciagos días de aquel fatídico episodio en el que triunfaron, a la postre, el autoritarismo, la intolerancia y la temeridad.
En aquel entonces, la protesta estuvo circunscrita al entorno de nuestra ciudad-capital.  La denominación de “nacional” no rebasó los límites de una aspiración que no llegó a concretarse y quedó en propósito y deleznable finalidad.
Esta vez, en cambio, la inconformidad se ha ido extendiendo lenta, pero gradualmente hasta alcanzar, así sea en forma tentativa, a los confines del norte y sur del país, de manera cada vez más arrolladora y desafiante.
El origen de la rebelión fue, como su nombra lo indica, de carácter estudiantil. Se gestó en las dos principales casa de estudios, la UNAM y el IPN, con saldo cruento que alcanzó incluso a la llamada sociedad civil.
Hoy en día la disidencia se ha incubado en el gremio magisterial, en el estrato laboral de quienes tienen la misión de enseñar y educar. Se ubica en uno de los nervios más sensibles de la Nación.
En 1968, las manifestaciones en calles y avenidas llegaron al Zócalo y las inmediaciones del Politécnico y CU. Ahora cambian de lugar, siguiendo una logística que va de la motivación gremial a propuestas que aspiran a conmover la conciencia social con propuestas que involucran asuntos económicos y de seguridad nacional.
Hace 50 años la bandera en alto significaba denuncia del autoritarismo presidencial. El jefe del Ejecutivo era denostado en su persona y  su investidura. Lo primero en razón de su impasividad frente a las voces discordantes en materia de enseñanza; lo segundo, argumentando pertinacia por parte de sus colaboradores más cercanos, el titular de Gobernación, Luis Echeverría, a la cabeza.
En este tórrido verano, la protesta es en contra del titular de Educación, Emilio Chuayffet y sus más cercanos colaboradores, tildándolos de emisarios de un pasado que no tiene ni puede ya volver. En segundo término, está el Presidente Peña Nieto, figura paternalista de la política  a la mexicana.
En suma, coincidencias y diferencias, similitudes y contraposiciones, el síndrome del 68 aparece a la vuelta de cada esquina, como demonio capaz de romper el equilibrio político y contractual en este primer año de gobierno.
Mientras allá la confrontación tenía lugar al final del régimen, aquí el derecho a la revolución se invoca en los prolegómenos del nuevo mandato,desde todos los flancos de la oposición; es decir, en lo administrativo, lo laboral; en lo político  nacional e internacional. Y, sobre todo, en donde más impacto tiene: en la enseñanza, en la educación, y sin descontar en los ´programas culturales, por lo que se refiere al capítulo de ediciones y difusión de las ideas.
Ahora bien, si en el 68 el autoritarismo  se impuso como vía resolutiva, como solución final ante la desbordada inconformidad, en este violento 2013 prepondera, hasta el día de hoy, la tolerancia, la prudencia oficial y hasta la pasividad a toda prueba.
Se impone la idea de que, ante la frenética disidencia, la temeraria actitud y tumultuosa expresión contestataria, queda la sinrazón como testimonio de que no es la vía del atropello a derechos de terceros la forma de persuadir, convencer y vencer, sino por el método de la legalidad, el camino de la legitimidad con base en reformas legislativas y por medio de la ejecución de éstas a través de principios constitucionales.

Hay, por cierto, destacados  personajes en la actual administración que fueron actores en aquel 68 lleno de cicatrices, que marcan para siempre. Es de esperar su atingente actuación ahora. Las experiencias y vivencias son  benéfico fermento.

lunes, 19 de agosto de 2013

PEMEX, OTRA REVOLUCIÓN EN MARCHA



Está a la vista el estallido de un volcán social, político y económico en el país. La reforma de Petróleos Mexicanos, último bastión de la Revolución Mexicana tras la debacle del ejido y  el derrumbe de la minería nacionalizada, es su principal síndrome. Sigue el estrepitoso fracaso de la política hidráulica como ocurre en el Valle del Yaqui, enclave agrícola hace medio siglo espléndido granero de México.Son víctimas de este crimen, crimen impune y de “lesa Humanidad”, causado por la nula prevención y el afán de lucro de los insaciables de siempre, aquí, allá y acullá; así, entre los  indigentes e indefensos campesinos, de la diezmada Tribu del Yaqui, también del remanente de ejidatarios  bajo extrema marginación.
Está en el aire la proclama de reforma energética, con visos de reivindicación social y económica para los grupos mayoritarios. La inveterada corrupción aunada al entreguismo a las avariciosas trasnacionales en pie de reconquista, la hacen punto menos que dudosa en cuando a su finalidad y alcance. Sigue en suspenso la amenaza de enajenación o hipoteca del futuro de la Nación.
Mientras tanto, está en el tapete de la discusión por parte de los hacedores de leyes el destino, uso y usufructo, del subsuelo mexicano.
En el corazón de este escenario se gesta una revolución silenciosa desde las entrañas del México de la extrema pobreza y marginación: el México indígena y tribal, desde el norte hasta los cofines del Sur
En Chiapas, unen su voz los indígenas desposeídos a la demanda de Alberto Pethishán, aborigen encarcelado, quien acusa a terratenientes y políticos por la depredación de tierras, aguas y bosques de etnias en la región. Desde Sonora, de nueva cuenta, voceros de la etnia guarajía hacen pública la queja por el robo de tierras so pretexto de la construcción de una presa ostentosamente denominada Pilares-Bicentenario, lo que hace recordar el Acueducto Independencia, obra de la mentalidad sesgada del gobernador Guillermo Padrés Elías.
En Aquila, otro foco rojo en esta cadena de exterminio y depredación de las posesiones indígenas, aún en manos de las etnias bajo acoso, el conflicto tiene origen en la voracidad de los dueños de la mina conocida como Las Encinas. La rapiña y la impunidad tienen límites y consecuencias
La lista resulta interminable. Y los botones de muestra apuntan a un escenario en donde la retórica populista sirve a programas devastadores por parte de los señores del capital y de los medios de trabajo para la subsistencia más elemental.
En el Sur y Centro de la República, comuneros y ejidatarios denuncian abusos y atropellos de los explotares del subsuelo en minas de Chiapas y Michoacán, de San Luis, Jalisco y Sonora documentadas en la prensa nacional.
La lucha por el agua es la lucha por la sobrevivencia en el caso de guarajíos, yaquis y demás etnias bajo el atroz embate. La defensa de bosques se inscribe frente a la feroz acometida con el fin de conculcar la pobreza acabando con  aquellos que se consideran, paradójicamente, causa de la misma. La denuncia sobre el despojo de tierras tiene que ver con el abuso de intocables empresarios extranjeros que violentan a su antojo los derechos de la tierra, las normas laborales y de  seguridad.Tierra baldía, en este respecto, da la impresión de ser el Estado federal, los estados y municipios, en donde sus pobladores marginados son víctima de la anarquía oficial.
No obstante, hay excepciones a las reglas con arreglo a las cuales se mantiene en pie la idea de nación y se ejerce el pacto del federalismo social, político y económico. En ese panorama con tonalidades claras y oscuras, la reforma energética da pie a la esperanza, la cual se hace sentir y aún estremecer en las palabras del indígena chiapaneco: “Nunca más un México sin nosotros”. 

viernes, 9 de agosto de 2013

LA UNIVERSIDAD NACIONAL: MATER ET MAGISTRA



Da inicio un capítulo nuevo en la historia de la educación en México. Tras el fragoroso comienzo toma vuelo la reforma desde sus bases y permea el edificio de la enseñanza desde la escuela elemental hasta la cúspide de la pirámide en los centros de formación profesional, pasando por los grados intermedios, técnicos y propedéuticos.
Hace cien años, la militarización decretada por el dictador Huerta tendía un oscuro velo de incertidumbre en centros escolares y de estudios y avanzados en todo lo  ancho y extenso de la geografía nacional. La recién fundada Universidad Nacional era blanco de francotiradores y de grupos de oposición: reaccionarios y progresistas.
1913 fue un año aciago en la crónica de agresiones, la principal dirigida por el dictador en contra de la aún adolescente Escuela Nacional Preparatoria fundada por el doctor  Barreda. Desde el solio del poder, se pretendía convertirla en cuartel, centro de entrenamiento militar y espacio para el ejercicio de las armas en vez de ser espacio para la discusión y propagación de ideas y saberes científicos y humanísticos.
Soldados serían los “alonsiacos” inscritos en lo que fuera Colegio de San Ildefonso; coroneles y sargentos habilitados los maestros de la institución barrediana; presuntos militantes los directivos y administradores al servicio del ejército suplantador. El lema “Amor, Orden y Progreso” acuñado por el discípulo de Comte, se convertía en la consigna dela dictadura: protestad lo que queráis, pero ante todo ¡obedeced!
A un siglo de lejanía, la Universidad inaugura cursos lectivos en su campus académico bajo el régimen de la  autonomía, refrendando en la docencia, la investigación y la extensión cultural el lema positivista de “Amor, Orden y Progreso”, entendido como proclama de nación libre frente a cualquier tutela: religiosa, política e ideológica.
El rector José Narro Robles enaltece la función social de la Universidad al dar como noticia principal la apertura de dos mil quinientos lugares más en las facultades de Estudios Superiores (FES), logro inusitado en la historia reciente de la UNAM.
Por parte de la Escuela Nacional Preparatoria, Silvia E. Jurado Cuéllar, su directora general, enuncia el tradicional mensaje de bienvenida en cada uno de los planteles de la ancestral escuela, invocando la divisa pedagógica acuñada por el doctor Barreda: “Amor, Orden y Progreso”. Lo primero, entendido como “Eros” hacia el conocimiento,  tendencia al cultivo de las ciencias naturales y sociales, así como inclinación hacia la comprensión y ejercicio de la expresión artística. 
“Orden” entendido como conducta o práctica del régimen de derechos y obligaciones, con arreglo al cual las libertades se originan en y por la responsabilidad de todas y cada uno de los sujetos de la acción moral; es decir, de la persona humana. Y finalmente, “Progreso”en todos los órdenes de la cultura a través del diálogo y la discusión,  de la libre investigación y autonomía; en suma individualización del método crítico por medio de la enseñanza-aprendizaje.
La Universidad del siglo XXI reasume su legado histórico. Informa y forma de acuerdo con el principio según el cual “conocer es crear y no reproducir”. Así, y sólo así ha sido, es y seguirá siendo autónoma y soberana en los planos de la enseñanza media y superior, en la investigación básica y aplicada, y en la difusión de la cultura más allá de sus inmuebles académicos.

Es madre y maestra (Mater et Magistra) en toda la extensión de la palabra. Enseña creativamente y preserva en su seno a los mejores. Y los mejores son por su saber, por su disposición al conocimiento innovador y por su voluntad sin límites para compartir la cultura superior con los demás.

lunes, 5 de agosto de 2013

LA SUPREMA CORTE TIENE LA ÚLTIMA PALABRA



Prueba en contrario, a partir de mañana, el conflicto en torno al acueducto mal denominado “Independencia”, se enfilará a una resolución final,  cumpliéndose al efecto la regla según  la cual “todo lo que principia, tiene necesariamente un fin”. La Suprema Corte enunciará entonces su última palabra tocante al dilema que divide a los sonorenses en dos regiones opuestas entre sí a causa del suministro, uso y usufructo del agua.
En el crisol pasará a prueba la propuesta de Rogelio Díaz Brown, el munícipe laureado de Cajeme, relativa a la planta desaladora como la mejor opción frente a la obtusa decisión del anarquismo y la impunidad. Los  ojos del país estarán fijos en la entidad norteña y en la  cuestionada Tribu Yaqui cuyos integrantes recobrarán su prestancia, su tradicional entereza y plena identidad. Refrendarán, así, la honra y dignidad que conservan en la historia revolucionaria del México moderno.
El día de mañana, 7 del mes, resplandecerá el sol de la justicia jurídica, aquella que da a cada quien lo suyo según lo que dicta la Ley. Mañana alumbrará con particular intensidad el Estado de Derecho el cual no hace distingos, no debe hacerlo, ni tiene porqué incurrir en parcialidad o preferencias, siempre y cuando se viva y conviva bajo la tutela de un Estado democrático de Derecho.
La última palabra pronunciada por la SCJN corroborará, prueba en contrario, si México es una patria de leyes, una nación en la que prepondera la constitucionalidad y la legalidad. O bien, ¿por qué no poner en duda la hipótesis en el sentido de que si bien el sol del Derecho sale para todos hay la posibilidad de que sus rayos pudiesen proteger al poderoso, favorecer a grupos ostentosos de poder económico y a oligarquías amparadas bajo la sombra de instancias ilegítimas y por lo tanto arbitrarias?
Por lo tanto, mañana será un día crucial en la historia no sólo de Sonora sino del país en general. Habrán de ponerse las bases normativas para resolver el conflicto del agua planteado sobre la arena movediza de la  ideología y de intereses agazapados y  tácticas oprobiosas. Se dirimirá, por tanto, si continuará haciendo de las suyas el imperio de la anarquía oficial, el predominio de la voluntad subjetiva y el reinado del temperamento. O bien, si habrá de convalidarse el Estado de Derecho sin posibilidad de que el sol de la justicia jurídica prosiga suplantado por el ”rey sol” usurpador de la ley suprema y sus reglamentos.
En vísperas de la crucial resolución, los sonorenses en particular  y los mexicanos  en general asistiremos a una demostración ejemplar: la “aplicación” o individualización del Estado de Derecho en una controversia de la cual depende la continuidad o discontinuidad del Estado democrático de Derecho; es decir, la legalidad y la constitucionalidad en toda controversia  o a la instauración del voluntarismo personal envuelto en la piel de oveja del Estado a u t o c r á t i c o de Derecho.
En otros términos, por lo que puede verse, nos encontramos ante una de las más grandes y graves resoluciones por parte del supremo tribunal de justicia: la referente al triunfo de la democracia jurídica y política o la que haría posible la victoria del autoritarismo y la autocracia.
Por lo demás, la Suprema Corte de Justicia de la Nación afrontará el autoexamen y evaluación de si misma como órgano supremo para dirimir con objetividad,  rigor, y ejemplar imparcialidad cualquier dilema, conflicto  o controversia, garantizando en este caso el Estado democrático de Derecho, vigente, cuya eficacia y validez está bajo su vigilante tutela.

 Y en este sentido refrendará sus atribuciones y el papel histórico que le corresponde como piedra de toque en el planteamiento y resolución de futuros conflictos y similares dilemas.

viernes, 12 de julio de 2013

LUZ AL FINAL DEL ACUEDUCTO; LA MEJOR OPCIÓN





Rogelio Díaz Brown, presidente municipal de Cajeme enuncia la propuesta mejor, a nuestro entender viable, de posible  ejecución, frente a frente de la postura inconducente, inflexible  y pertinaz de Guillermo Padrés Elías convertido en líder de los poderosos  barones del capital agroindustria. El gobernador del Estado, abanderado de la intransigencia, hace ondear a toda asta su enseña anarco-política, con ademán  imperturbable, desde la sede oficial del Palacio de Gobierno.
Su propuesta consiste en construir, con la finalidad de sustituir al polémico acueducto  una planta desaladora equipada  con los más recientes avances técnicos para  abastecer  del preciado  insumo a los pobladores de la capital sonorense, sin afectar a los productores del sur. Una opción salomónica podría muy bien llamarse a la propuesta del munícipe Díaz Brown, comprometido con la legalidad y la constitucionalidad, lo que equivale a respetar  las resoluciones del Poder Judicial.
Recordamos la anécdota del Rey Salomón,  el sabio hebreo colocado ante lo que para algunos sería un enigma arcaico de la administración de justicia: ¿A cuál de las  presuntas madres pertenece  el pequeño  de brazos? ¿A la angustiada madre que lo reclama transida de dolor o bien a quien con gesto indiferente, aún desdeñoso, acepta la regia propuesta de bisectar  al vástago, dando así justicia al  par de madres en disputa?
El desenlace es conocido de todos, por decirlo así. Pero, a más  de tres milenios, la enseñanza  atesorada da la impresión de olvidarse fácilmente.
Dar a cada quien lo suyo conforme a Derecho, no es tarea, ciertamente, de lógica expedición. Lo suyo de cada quien implica determinarlo, dirimirlo y conciliarlo en términos  de compatibilidad de intereses. Conlleva impactos disímbolos, incluso contrarios y contradictorios. Así sucede con los favorecidos y entre aquellos a quienes se  desestiman sus demandas.
De modo similar a la resolución salomónica, la propuesta del munícipe encaminada a una resolución objetiva y realista, perdurable y de corte moderno, se inviste y reviste como la opción mejor, como  el proyecto capaz de corregir devaneos, imprevisiones y síndromes de corrupción y burdas complicidades.
La propuesta proviene del joven funcionario, cuya precocidad política, dignidad en el desempeño de su elevado cargo, respetuoso de la legalidad y la interpretación del orden normativo vigente, lo sitúa como ejemplo de coherencia y verticalidad  de frente a esta etapa de la transición y de torbellino ideológico que permite lo casi imposible: que el agua se mezcle con el aceite. Léase así: que prospere el cínico aliancismo de la extrema derecha con la utópica y delirante izquierda.
Lo del Acueducto Independencia va mucho más allá de lo ocasional y fortuito. En los precedentes, comienzos, licitaciones, contubernios y compromisos políticos del más oscuro origen y en el desarrollo y futura resolución, hay mucho que espigar y no dejar que todo termine en un capítulo, al modo de triviales telenovelas. Las generaciones futuras, esperarán contar con una memoria pertinente y objetiva, con materiales de análisis y síntesis para la consulta y la reflexión por parte de políticos y de administradores públicos. El momento es propicio para ello. Consagraría, así, el político con arrestos de hombre de Estado, su participación y legado conciliador, bajo el método de la normatividad jurídica y de la técnica o arte de mandar. Es decir, de conducir hombres bajo un liderazgo responsable.

Al término del acueducto se avizora la luz de la negociación a través del diálogo con argumentos y propuestas de factible resolución. Está a la vista la propuesta del alcalde cajemense en espera de felices resultados, bajo el primado de la voluntad política entre gobernantes y ciudadanos.