Bienvenido lector:

Federico Osorio Altúzar ha sido profesor de Filosofía en la UNAM y en la ENP (1964-1996) y Editor de la Gaceta de la ENP desde 2004.
Durante 15 años fue editorialista y articulista en el periódico NOVEDADES.
Es maestro en Filosofía. Tiene cursos de Inglés, Francés, Griego y Alemán.
Ha publicado en Novedades, el Heraldo de Chihuahua, El Sol de Cuervanaca, el Sol de Cuautla, Tribuna de Tlalpan, Tribuna del Yaqui, Despertar de Oaxaca y actualmente colabora en la versión en Línea de la Organización Editorial Mexicana (OEM).







miércoles, 15 de mayo de 2013

LAS RESOLUCIONES DE LA CORTE SE ACATAN, NO SE OPINAN



Los jueces y magistrados, ciertamente, no son dioses. Sus fallos y sentencias son enunciados que emiten mujeres y hombres bajo el primado de la imparcialidad, la objetividad y la pureza de método, lo cual hace posible la convivencia humana, en mayor o menor medida, en términos de armonía y paz social. Sus dictámenes, con palabras del jurista Hans Kelsen, son ni más ni menos el fundamento “de la justicia de la ley”.
Las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), así, han de acatarse, afirma el senador por el Estado de Sonora, Ernesto Gándara Camou. Agrega, a título de confirmación: “No se opinan”.
Por su parte, el diputado por el Sexto Distrito de aquel Estado, Faustino Félix Chávez, declara que el Estado de Derecho no se negocia. Se debe cumplir, sin excepción alguna. Sobre toda contingencia.
Ambos legisladores dan al blanco de la controversia motivada por el desacato a los mandatos emanados por los órganos judiciales en aquella jurisdicción donde se refieren acciones ilícitas del Ejecutivo estatal relativas a licitación, construcción y operación del acueducto “Independencia”,
Mal asesorado por sus colaboradores versados en el tema, el gobernador Padrés Elías da pie para que se considere su conducta ante las órdenes judiciales, incluyendo las de alta jerarquía, de la SCJN, como si fuesen opiniones, puntos de vista ocasionales, expresiones  subjetivas y, por lo tanto, proferidas por intereses políticos basados en el poder de la fuerza. Se sabe que esto ha dado pie a la petición de Juicio Político en su contra.
De ahí la importancia de que se hagan escuchar voces autorizadas acerca de por qué obedecer el Derecho, las razones por las cuales han de acatarse en firme las resoluciones judiciales, y el argumento de que no hay lugar, no debe haberlo, para opinar acerca de su validez y eficacia.
A quienes hacen las leyes, a quienes dictaminan tras el arduo proceso de su estudio y análisis, en suma a los congresistas, a ellos compete en primera instancia poner en alerta a los ciudadanos acerca del deterioro y detrimento del Estado de Derecho que se ocasiona en caso de incumplimiento y obstrucción a los dictámenes derivados de la interpretación de la ley. Más aún, les incumbe a ellos prevenir sobre la gravedad que se cierne sobre una comunidad cuando es el propio responsable de ejecutar los mandatos de la ley, quien soslaya su acato escudándose en justificaciones o motivaciones inefables.
Dice bien el senador Gándara Camou que las resoluciones de la SCJN no se opinan. Bien lo expresa el diputado Félix Chávez al refrendar el principio de no negociar el Estado de Derecho. Quienes opinan son quienes dirimen la controversia,según los intereses en juego. Y cabría invocar aquí la clásica polémica en la Atenas de Pericles,  de la cual salió victoriosa la idea o noción de verdad fundada en argumentos sobre el concepto de opinión, basada ésta en asegunes y conjeturas. Las sentencias, fallos y resoluciones pertenecen al primer orden, no al segundo.
Al Poder Judicial, por lo tanto a la Suprema Corte, compete, de acuerdo con sus atribuciones,dar a cada quien lo suyo, siguiendo el antiguo apotegma, pero le corresponde asimismo determinar previamente qué es lo suyo de cada quien, como lo señala el autor de la Teoría Pura del Derecho.
Y esto último es lo que acaba de hacer el Máximo Tribunal al resolver, conforme a Derecho, de lado de quién o de quiénes está la razón en la disputa ocasionada por el acueducto, por hoy convertido en piedra de toque de la justicia. De la justicia de la ley.


lunes, 13 de mayo de 2013

LUZ AL FINAL DEL ACUEDUCTO





A pesar de todo, de los deseos y propósitos deleznables del gobernador del Estado de Sonora, se hace luz al final del túnel o, mejor dicho, del acueducto mal llamado “Independencia” en aras de la publicidad en la entidad más golpeada por la anarquía y el autoritarismo.
La Jornada, diario de la Ciudad de México tituló la información al respecto “Confirma SCJN amparo contra acueducto y reconoce a yaquis”; Tribuna de Ciudad Obregón: “Falla la SCJN a favor de Yaquis en caso Acueducto Independencia”; El Imparcial de Hermosillo: “Acueducto sigue en operación: Estado”.
Desde sus inicios, la colosal obra  ha sido manzana de la discordia. Ha dividido al sur y al norte del Estado en dos grandes sectores socioeconómicos, por la decisión impremeditada e irregular, del Ejecutivo local, quien fue nominado mandatario por la mayoría de los sonorenses. Si la desgracia en la Guardería de Hermosillo dejó marcas indelebles en la conciencia de los dolientes a causa de la irresponsabilidad de los funcionarios involucrados, este proyecto inconcluso deja secuelas irreparables en lo social y lo económico por la miopía, el cinismo y la inepcia de la administración actual, comprobable en el ejercicio financiero, social, educativo y en materia de seguridad y de bienestar.
Lo que dio grandeza, timbres de pujanza en el agro productivo, inclusive  más allá de la frontera (recordamos el CIANO, Centro de Investigaciones en el Noroeste), cuyo desarrollo propició la gloria a un Premio Nobel, el doctor Norman Bourlag, aquello se ha convertido en traspatio de la agro economía regional en los valles del Mayo y del Yaqui. Y, por hoy, es antesala de rezago y empobrecimiento dada la amenaza de sequía y desabasto de agua que pende sobre el destino de grupos, asimismo, de indígenas acosados por el megaproyecto  de la ignominia.
Guillermo Padrés Elías se ha ganado a pulso la denominación de sucesor en el poder de Felipe Calderón, el sepulturero del PAN en el país, con el respaldo de francotiradores del actual régimen en la Presidencia.
Ha logrado el galardón de sobrellevar el nombre de “Rey Sol” en el Estado que ostenta próceres de la talla de Plutarco Elías Calles,  Álvaro Obregón y Abelardo Rodríguez. Y no por la brillantez en el ejercicio gubernamental, sino por el afán de incendiarlo y destruirlo todo. Es, a la fecha, el mandatario más publicitado por los despilfarros del erario público a su cargo, la imposición de tributos agobiantes y usureros, así como por su discapacidad para oír la inconformidad de sus gobernados y ver la pobreza que llevan a cuestas los marginados.
Ha llevado a los sonorenses a la condición de inseguridad extrema, desconfianza máxima a su mandato sólo equiparable en Estados con graves conflictos: Coahuila, Zacatecas, Guerrero, Oaxaca y Michoacán.
Nadie en la geografía política nacional ha osado, como él, ser émulo y sustituto del Poder Judicial y mucho menos usurpar funciones de la Suprema Corte de Justicia para ser árbitro e intérprete de la justicia constitucional, transformando al Estado, de miembro del Pacto Federal en ínsula beligerante frente a los fallos y resoluciones del Máximo Tribunal.
El agua, preciado líquido vital que da salud, vigor, sustento y riqueza a los humanos, que en sus orígenes primitivos promovió la convivencia familiar y social, que ha hecho en lo particular esplendorosa y señorial a la capital hermosillense, y bullente y pródigo en lo productivo y lo industrial al sur de la entidad, es ahora motivo para el divisionismo, el encono y el derroche de bienestar, por decisiones mal planificadas y peor conducidas por el jefe del Ejecutivo, quien, con aires de avaricia y corrupción, asume extremos de ingobernabilidad.



lunes, 6 de mayo de 2013

COMPAÑEROS EN EL RIESGO Y EN EL DOLOR




No hay, es imposible, palabras que logren mitigar el dolor por la pérdida irreparable de sus dos hijos. Ninguna expresión de solidario sentimiento podría traer alivio, jamás, en estos difíciles momentos. El luto cala desde dentro del alma y lo permea todo, absolutamente todo. 
En los hijos nos va una porción de nuestro ser, por no decir que nos va el ser entero. Antes de ver el tierno rostro de cada uno de ellos, anticipamos nuestro anhelo de continuidad, equiparable a la tendencia de sobrevivencia que domina todos los sentidos en nuestra especie.
Verlos partir, dejar de existir, intempestivamente, es sufrir en sí mismo, en la persona propia, la cancelación de muchas, sino de todas las esperanzas. Al menos,  de manera inmediata.
Lo ocurrido a David y a su apesadumbrada esposa Martha, es indescriptible. Da la impresión de tratarse de una atroz pesadilla, de una alucinación inefable.
Oficio para compartir vida es el periodismo, el diarismo. Oficio para comunicar sucesos y encontrarles  un sentido que a menudo pasa desapercibido para los otros, los demás. Oficio para comunicarse, para hacer partícipe a los semejantes la propia visión de las cosas, a fin de hacer posible el ideal de la interlocución. Y romper con los densos velos de la soledad que a veces nos aterra. El luto que hoy embarga  a quienes ejercen el mencionado oficio, nos alcanza a todos. La sociedad en donde acaba de ocurrir el atentado cruento vuelve a estremecerse y pronunciar similar exclamación en forma de pregunta: ¿Por qué? ¿Hasta cuándo?
A los esposos Páramo les ha tocado padecer, hoy lo sufren, la sinrazón de la intolerancia, una vez más ejercida por aquellos que sirven propósitos aviesos, objetivos  incompatibles con la buena, óptima, convivencia entre humanos. En la persona de sus seres amados, manos arteras han descargado odio y venganza, sin posible explicación. La Justicia por mano propia, a iniciativa personal, es vituperable siempre, sin fundamento, a todas luces.
Vaya, desde lo más profundo de nuestra consternación, toda nuestra solidaridad en estas horas en las que el tiempo se suspende para dejar abierta las compuertas de la desesperación.
Compañeros en el riesgo y en el dolor, a los esposos Páramo les enviamos el tributo de nuestra consideración sin límites. Nuestro afecto y comprensión palpitan al unísono de su postración y sufrimiento.
Nada, lo sabemos, podrá servirles sino para atenuar lo indecible en este difícil paso de sus vidas. Nada ni nadie hará por ellos, como no sea el vigor que brota de la fe en sí mismos y que trata de abrirse sitio por parte de los demás en forma de consolación.
Si la fe que invocamos viene y llega del cielo, bienaventurada esa fe que remueve lastres que emergen en un momento determinado de la existencia.
En el dolor nos hermanamos sintiendo ese oculto vínculo que nos hace más humanos, aún y tal vez en virtud de la adversidad.
Nuestro afecto en la desgracia, nuestra identificación con ellos que, como padres, son víctimas indefensas de inhumanidad sin nombre y de impulsos aberrantes impronunciables.


miércoles, 1 de mayo de 2013

EL II INFORME DEL GOBERNADOR AGURRE RIVERO


Polémico, persuasivo y contumaz, ha sido el documento dado a conocer por el gobernador Ángel  Aguirre Rivero a los guerrerenses, el pasado martes. Es persuasivo en estos tiempos políticos en los cuales imperan los adjetivos en vez de la argumentación y contumaz cuando la cortesía política ocupa el lugar que corresponde a la denuncia por encima de cualquier arreglo o negociación.
En los medios políticos y de opinión, dentro y fuera del Estado de Guerrero, el mensaje del Mandatario ha caído como lluvia en tierra sedienta, justo ahora cuando la razón de la fuerza se sobrepone a la fuera de la razón y cuando la pasión ideológica trata de ocupar el imperio de las leyes.
El gobernador Aguirre llamó a los golpistas escudados en las siglas del CETEG por su nombre propio. Los calificó de “delincuentes” y de “vándalos”.  Eludió los términos de docentes y educadores para aquellos que se han colocado a la resulta de la imputación penal, soslayando el eufemismo como recurso para condescender y actuar en complicidad con los salteadores de la legalidad.
En su investidura de Ejecutivo de la entidad más castigada por la anarquía, la violencia y las agresiones en la propia sede gubernamental, su mensaje es advertencia con el fin de  contener a través del principio de si es A debe ser B, la avalancha provocadora en todo el país. Mientras  la prudencia se malentiende, a propósito del secuestro en la UNAM, en el Estado sureño se hace oír la voz en términos una denuncia y acusación en firme, contundente, que no admite vacilación por temor a lo que podrá suceder si se hace valer el mandato de la legalidad.
Se dirá que los árboles no dejan ver el bosque, en el Informe del Gobernador. Pero hay datos y referencias ahí, información constatable por parte de los ciudadanos quienes tienen la última palabra con ese efecto: en la costa y la Montaña, en las poblaciones de valles y en las urbes intermedias..
El mandatario expuso su política en materia de seguridad, cuyos referentes son las acciones protectoras y preventivas, por ejemplo, en Acapulco, perla del turismo nacional e internacional, convaleciente aún después de la pasada crisis económica y social. Subrayó los programas en materia de recursos humanos en una etapa plagada de provocaciones y disturbios. Y mencionó las obras hidráulicas en marcha,que se relacionan con la actividad rural e industrial.
Con todo, los reflectores mediáticos, nacionales y locales, han estado atentos a la posición del mandatario frente al acoso de los últimos tiempos en que se ha visto envuelto el  gobierno de la entidad, esta vez por parte de vándalos y representantes de la anarquía delincuencial.
Aguirre Rivero, mandatario polémico, vapuleado políticamente por una de las alas de la izquierda beligerante, y por las derechas, sin faltar el castigo de grupos del centro partidista nacional, ocupa a partir del martes anterior, con honor el sitial de firme aliado de la Reforma Educativa consagrada en la Constitución. Es su adalid y más resuelto defensor entre mandatarios que sufren similar provocación. Al margen de banderías ideológicas y políticas, merece un voto de confianza por parte de sus gobernados. Amerita su actuación, asimismo, el reconocimiento, por lo demás entre ellos también, egoísta y mezquino, de sus pares, en tanto escudo de la legalidad y la constitucionalidad dentro de su jurisdicción. Y no es poco decir.


domingo, 28 de abril de 2013

FRENTE AL SECUESTRO, NO ESTÁ SOLA LA UNIVERSIDAD




Cinco ex rectores universitarios, encabezados por el doctor Guillermo Soberón, han hecho causa común con el jefe nato de la Universidad Nacional, José Narro Robles, exigiendo el ejercicio de la Ley por encima de los intereses diversitarios que rondan en torno a la casa de estudios. Sus nombres brillan sobre la densa oscuridad que se abate sobre el Alma Mater: Octavio Rivero, José Saruhkán, Francisco Barnés de Castro y José Ramón de la Fuente.
Diez días después de la llamada “toma” de la Rectoría, este gesto solidario es considerado ejemplo  que enaltece a los ex líderes académicos en horas que podrían ser aciagas para la enseñanza superior en el país.
Si el objetivo es repetir el episodio que se enseñoreó en la UACM, los delincuentes al servicio de la reacción se equivocan. Las universidades públicas no son, no tienen por qué ser, botín de advenedizos de la política. Su lugar, el lugar de los autores “intelectuales”, en todo caso, está en los Partidos. Trátese de organizaciones del centro, de la extrema derecha o de la delirante izquierda.
Guillermo Soberón es paladín de la autonomía universitaria. Su lúcida gestión es memorable ante la embestida irracional en pasadas décadas y es llamado de alerta frente al intento de poner en jaque a los encargados de sacar adelante la reforma educativa en ciernes. Los provocadores debieran saber que no son tiempos, los actuales, para denostar al rector, con la mano en la cintura, como ocurrió con el doctor Barnés hace dos sexenios. La experiencia en la UACM no es aleccionadora, tampoco, con ese efecto.
Los provocadores de oficio se han escudado en el manto de la impunidad, lo cual facilita su obstinación para tratar de minar el prestigio de la Universidad, vejar la investidura rectoral y obstruir las tareas de la inteligencia. Motivados por la inepcia oficial, la mancha de la ignominia quedará como un testimonio de la impotencia e ineficacia del anarquismo y como crónica que explique sucesos  torvos, similares a los del pasado 1 de diciembre. Pretender hacer de las chispas dispersas de inconformidad, la gran hoguera en donde sucumba la marcha del país, es anhelo de la desesperación cuando no resultado de mentes desquiciadas por la frustración y la derrota.
Luis Raúl González Pérez, abogado de la Universidad Nacional, ha hecho lo conducente, siguiente instrucciones del Rector y los acuerdos de la Junta de Gobierno. Los invasores de la Rectoría están, por lo tanto, a resultas de la acción penal, además de que exhiben, una vez más, a sus patrocinadores. Por otra parte, Los expulsados de la UNAM son desde ahora prófugos de la ley.
El llamado del rector Narro, convoca a la cordura. Expresa la convicción de que  el diálogo entre universitarios es camino idóneo para resolver atender las diferencias en el seno de la legalidad institucional, bajo el entendido de que hay de por medio la garantía constitucional del régimen de la autonomía. Así, manifestó: “Frente a la sinrazón, la imposición y la violencia, las respuestas deben ser dadas a partir de la inteligencia, el apego a la legalidad y la prudencia”.
Perduran, con todo, los enigmas: ¿A qué responde la indefensión a que se confina la Universidad? ¿Qué explicación hay para  el incumplimiento de la acción judicial tras las denuncias reiteradas de intromisión y secuestro de la Rectoría de la UNAM, todo ello con alevosía? Finalmente, ¿qué hay detrás de todo, a la luz de lo que ocurre en Guerrero, Michoacán y Oaxaca? ¿Se trata de una delegación de autoridad, de franca inepcia, o de plano contubernio? Más aún, ¿es una especie de autosecuestro del Estado impuesto por francotiradores ocultos desde las filas de la reacción incrustada en el poder?

jueves, 25 de abril de 2013

UNIVERSIDADES EN MANOS DE LA DELINCUENCIA





Primero en la UNAM y ahora en la UAM, la delincuencia hace de las suyas, siguiendo al efecto tácticas de viejo cuño bajo el patrocinio de intereses adversos y diversos a los  académicos propios de las instituciones públicas de enseñanza superior.
Protegidos por la impunidad, los provocadores de oficio invaden espacios administrativos y escolares, irrumpen en los campos universitarios, “violan” derechos académicos establecidos en la norma constitucional y tratan de colocar en el banquillo de los acusados a los líderes natos de las susodichas casas de estudios. Al parecer,ninguna autoridad quiere pagar el precio político en cuestión.
Luis Raúl González Pérez, abogado de la Universidad Nacional, reitera la denuncia penal formulada ante la PGR y cumple de oficio el enterar a los salteadores que la Casa de Estudios refrenda la acusación y da cuenta de las sanciones que el Tribunal Universitario les imputa, incluyendo la expulsión definitiva.
Poco antes, el rector José Narro, con su habitual estilo de llamar a la cordura, esta vez a quienes han agredido a la Universidad, expresaba su convicción de que es el diálogo la manera de atender las diferencias. Textualmente manifestó a los medios de comunicación: “Frente a la sinrazón, la imposición y la violencia, las respuestas deben ser dadas a partir de la inteligencia, el apego a la legalidad y la prudencia”.
En páginas impresas y  medios electrónicos, el mensaje-convocatoria del rector Narro se destacaron sus palabras enmarcadas en el enunciado que, por cierto, resuena en los oídos: “Defenderé a la UNAM con inteligencia, legalidad y prudencia”.
La inquietud, convertida en enigma que desconcierta al paso de los días y las horas, es en el sentido de si el gobierno de la República y la jefatura de Gobierno (DF) están  dispuestos, como es su obligación constitucional, hacer aquello que no se ha hecho por omisión, inepcia, complicidad y parsimonia, en vez de echar sobre la instancia universitaria todo el peso de la responsabilidad. A su vez, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) fue víctima, por unas horas, de atropellos a su comunidad por embozados cuya misión, a juzgar por los hechos, consiste en dislocar la paz y el orden académicos en sus recintos administrativos.
El rector de la UAM-Iztapalapa, doctor Javier Velázquez Moctezuma, llamó a los estudiantes de la mencionada Casa de Estudios a evitar la provocación por parte de los invasores que, no satisfechos con poner en jaque a la UNAM, trataban de extender sus nefastas acciones punibles a la hasta ahora apacible institución universitaria.
Apenas si habría que buscar cómo atar cabos entre las protestas tumultuarias de los sindicatos opositores a la reforma educativa (SNTE y CNTE) en proceso, como tampoco sería un quebradero de cabeza a fin de ubicar a los grupos contestatarios (entre otros “Yo Soy 132) que, con excesos de impunidad, irrumpieron antes de la pasada elección presidencial en calles y espacios públicos. Por enésima ocasión, es ineludible, apremiante, determinar quiénes los mueven, cómo se financian, y si se trata de un movimiento aparentemente heterogéneo que responde a propósitos aviesos comunes  y con orígenes idénticos, a pesar de la diversidad aparente de sus consignas y banderías.
No deja de ser una ventaja el hecho de que las agresiones contra las universidades públicas en el país ocurran al principiar el sexenio. Los poderes del Estado mexicano, así, podrán tomar las prevenciones aconsejables, actuar con atingencia y rapidez ante las acciones delincuenciales registradas y conducir la educación popular, laica y libre de atadura ideológicas de toda suerte, hacia puerto seguro. Hay una reforma constitucional en la materia. Ésta, ahora o nunca, debe ser convalidada a fin de mostrar ante todos su eficacia y viabilidad.

lunes, 22 de abril de 2013

ISRAEL: EN LOS 65 AÑOS DE SU INDEPENDENCIA


Celebró el Estado de Israel el 65 aniversario de su independencia como nación soberana,  en pleno goce de sus derechos y obligaciones propios dentro de la sociedad internacional. En México la embajadora, Dra. Rodica Radian Gordon, presidió la ceremonia y envió un mensaje refrendando la cordial amistad entre su país  y el nuestro. Con el proverbial brindis “Lejáyim!” (Salud!), se refirió a un futuro promisorio entre ambas naciones, no sin dejar de mencionar el entorno conflictivo en el Medio Oriente. Pero, acentuó, Israel sobrevive y pervive en sus hombres y mujeres, en su palpitante historia: innovaciones en las ciencias naturales y sociales, en la coexistencia  institucional e instituyente, en su política de cooperación y en la creatividad artística.
Un oasis en el desierto es el Israel moderno lleno de páginas imborrables escritas por Hermann Cohen, Albert Einstein, Hans Kelsen y el descubridor de la subjetividad existencial, Sigmund Freud, para mencionar unos nombres entre sus hijos más ilustres. 
Israel antiguo, ancestral, primigeneo, palpita en las páginas del Pentateuco desde las cuales, a nuestro juicio, se preparan hallazgos que repercutirán en los poemas fragmentados de Jenófanes y Parménides, emergentes en la aurora de la filosofía griega. Con los enunciados sobre el Dios único y lo Uno de los eléatas, preludio de la genial hazaña del pensamiento crítico, posteriormente incidirán aquellos atisbos en el método de la pregunta y la respuesta, así como en el luminoso capítulo que va de Anaxágoras a Sócrates, pasando por el movimiento renovador de los sofistas.
Hay un hilo de continuidad entre el Israel arcaico y el Israel moderno, entre la nación migrante de la esclavitud egipcia al  Estado actual, cuya audacia le ha hecho trascender acosos destructivos, por ejemplo, con Tito, el emperador romano, en los inicios de nuestra Era, después con la persecución durante la Inquisición hasta culminar en el Holocausto nazi, sin descontar el terrorismo islámico.
Afrontando con inaudito valor la consigna de ser lanzado al mar, el Israel de Golda Meir, de Simón Peres y de Gurión, de Menajem Beguin y Netanyahu, hace realidad, por medio de negociaciones, acuerdos y tratados, el sueño de los profetas antiguos y modernos, de Teodoro Herzl y Jaim Weizmann, como también de estadistas de la talla de Carter y Obama en nuestro tiempo. Prosigue el ideal de la “Paz Perpetua”, según al proyecto cosmopolita de Kant: la esperanza de un mundo mejor, con la sabia expresión de Popper.
“En sólo 65 años, dice la Embajadora Radian Gordon, Israel logró un desarrollo tecnológico y económico que lo posicionan hoy como uno de los países más avanzados del mundo”. Vencedor de la malaria, de la extremada escasez de agua, del crónico terrorismo, de la incomprensión política y religiosa, Israel ha logrado triunfos inobjetables en la política internacional, en la investigación literaria, en la educación agrícola, en la formación de técnicos en materia hidráulica; expertos en comercio internacional y turismo. En suma, ha participado ejemplarmente con iniciativas y propuestas, a fin de promover la paz como condición de crecimiento y  desarrollo de su población y la región circundante.
Atendimos la generosa invitación de la Embajada de Israel, por medio de la muy afable  Dolores Purón Mier y Terán (de Prensa y Cultura), a la ceremonia del LXV aniversario de su Independencia efectuada en el Centro Deportivo Israelí. Ahí evocamos, mi esposa Emma, mi nieto Eduardo Federico y yo, funcionarios y amigos de Israel: a Víctor Harel, a Shalom Golán y su bella familia, a Joseph Livne, ex embajador; en Jerusalén y Tel Aviv, en Belén, Tiberíades y los Altos del Golán, al gentil ArieComey y al inolvidable Ariel Roffe.