Bienvenido lector:

Federico Osorio Altúzar ha sido profesor de Filosofía en la UNAM y en la ENP (1964-1996) y Editor de la Gaceta de la ENP desde 2004.
Durante 15 años fue editorialista y articulista en el periódico NOVEDADES.
Es maestro en Filosofía. Tiene cursos de Inglés, Francés, Griego y Alemán.
Ha publicado en Novedades, el Heraldo de Chihuahua, El Sol de Cuervanaca, el Sol de Cuautla, Tribuna de Tlalpan, Tribuna del Yaqui, Despertar de Oaxaca y actualmente colabora en la versión en Línea de la Organización Editorial Mexicana (OEM).







jueves, 11 de abril de 2013

EDUCACIÓN CONTINUA Y PARO EN LA UNISON




Hay de paradojas a paradojas. Un ejemplo: barruntos de huelga, por enésima ocasión, en la Universidad de Sonora (UNISON), mientras se encuentra en marcha el Centro de Educación Continua (CEC-Cajeme) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), cuya dirección corre a cargo del Lic. Mario Saucedo Gómez. Por cierto, se comunica ahí, en estos días, la impartición, en local habilitado, del curso “Formulación y evaluación de proyectos productivos”.
Paro de actividades académicas, por una parte, en la principal casa de estudios, y por otra, actividades en el susodicho Centro con arreglo al cual se hace posible la actualización permanente de egresados en alguna profesión determinada. Se cumplirán 45 años, en breve, de la creación de este sistema de enseñanza a iniciativa de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Ciertamente, nada ni nadie podrá impedir a docentes y trabajadores manuales hacer valer sus derechos en lo tocante a ingresos y prestaciones por concepto de los servicios que prestan: en este caso, a la institución que imparte enseñanzas con la finalidad de cimentar la grandeza de la sociedad de la que es cabeza pensante.
No obstante, hay caminos previstos en la ley laboral y en la normatividad orgánica interna, en cada centro de enseñanza, con el objeto de plantear las demandas y resolverlas por medio de la negociación y los acuerdos. En un país pobre en conocimientos, formación de técnicos y especialistas, donde la precariedad material va de la mano con la precariedad profesional, la educación está, debiera estar, por encima de cualquier propensión, gremial o sindical que la obstruya o la interfiera.
No todo está en agonía, sin embargo, bajo el supuesto de que la esperanza es lo último que habría de perderse. Por fortuna, en el Estado, abrumado por contradicciones y paradojas, se anuncia la actividad del Centro de Educación Continua (CEC-Cajeme) en la región por hoy víctima de los ciclones naturales y los vendavales del autoritarismo y los yerros de aprendices en el arte de mandar.
Mucho se espera del modelo educativo en cuestión (la Educación Continua), precisamente ahora, cuando la confrontación arrecia cada vez más y más amenaza con hacer efectos nocivos en zonas y regiones del país donde la marginación social y cultural, la pobreza convertida en miseria y la ignorancia prosperan apoyados en la prepotencia de caciques y la arbitrariedad de compradores de conciencias.
Michoacán, Jalisco y Zacatecas; Guerrero, Oaxaca, Tabasco y Chiapas, son ejemplo de cómo se quiere dar vuelta a las manecillas de la historia y de cómo se trata de hacer girar la brújula del poder hacia el pasado, conculcando cambios hacia el progreso y el bienestar. 
No caerán los beneficios buenamente de las alturas, como maná celestial. Todo es posible si se implantan, se abren expectativas de crecimiento y desarrollo por medio de la información y la impartición de enseñanzas nuevas e innovadoras, orientadas a la creatividad y a la libertad, con inéditos propósitos, proyectos e iniciativas.
Hoy los retos están a la vista. Para no ir muy lejos está latente el choque de la reacción contra la renovación, la pugna visceral contra la Reforma Educativa en ciernes. El acoso a las instituciones desde el poder público es de suyo inquietante, por no decir presagio y anticipo de impredecible violencia y desestabilización.
El Centro de Educación Continua (CEC-Cajeme) en este piélago de incertidumbre y desconfianza, es una ventana que se abre a la racional convivencia por la vía de la formación de ciudadanos y dirigentes públicos con vocación de servicio y dispuestos a renovar y actualizar su saber, destrezas y conocimientos.

lunes, 8 de abril de 2013

ANARQUÍA Y VIOLENCIA ANTE LA REFORMA EDUCATIVA





La violencia y la provocación se extienden desde el Norte, en Sonora, hasta los confines del país en el sur, representado éste por Guerrero y Oaxaca. En la tierra de Elías Calles y en las entidades aludidas, hay quienes buscan fortuna en la contienda auspiciada por el conservadurismo provocador y anarquista de nuestros días.
En la UNAM, el síndrome del 68 hace amedrentadora presencia: la demagogia populista se envuelve en disfraz de progresismo social dentro del campus universitario, emulando así a la facción pretendidamente revolucionaria que izó banderas de cogobierno académico, hace medio siglo.
Esta vez la violencia ha sido sofocada en los planteles de enseñanza media superior, desde los cuales se atizaba la hoguera de la confrontación so pretexto de inconformidad con motivo de la reforma del bachillerato, primero en los colegios de Ciencias Humanidades para, enseguida, tratar de poner en jaque a la reforma diferida en la Preparatoria, desde los años 80. En 1968, desde el ancestral plantel educativo se dio comienzo a la tendencia injerencista y desnacionalizadora, frente a los cambios promovidos por el rector insigne, doctor Ignacio Chávez. Entonces se quiso derruir, de la noche a la mañana, los progresos logrados con singular tenacidad y visión de futuro.
Sin embargo, en este 2013 la Preparatoria ha salido ufana de las trampas emplazadas. Los colegios del CCH, a su vez, superaron los connatos de violencia, “inadmisible”, dice el rector José Narro. La primera, la Escuela Nacional Preparatoria (ENP), culminó con ufanía y buen éxito los festejos por el 145 aniversario de su creación, y se apresta para efectuar la renovación del Plan de Estudios. Los segundos, en el CCH, conmemoran en relativa paz académica cuatro décadas de su fundación gracias a la gestión del ilustre rector Pablo González Casanova. 
José Narro Robles enalteció el sitio honroso que ocupa la Preparatoria de la UNAM, calificándola de “insustituible”. Definió su función como privilegiada: perdura en la memoria y el corazón de los universitarios. Silvia Jurado Cuéllar, continuadora de directivos cuyos nombres son aún recordados (Enrique Espinosa, Guadalupe Gorostieta, Ernesto Schettino Maimone, Lourdes Sánchez Obregón, entre otros), evocó en la clausura de los 145 años, la memoria de todos aquellos que “nos han dado nombre”, docentes que consagraron intelecto, “eros” pedagógico y emoción al servicio de la juventud en aulas y talleres de la Preparatoria.
Cierto: la reforma educativa afronta incomprensión, resabios de rencor y franca oposición, asimismo, en el ámbito de la educación que administra, y trata de liderar el Gobierno, exigiéndose privilegios y derechos que no existen; condiciones de excepción al margen de la legalidad.
Se califica a Emilio Chuayffet de advenedizo en el área de la educación básica, media y técnica superior. Se olvida su experiencia jurídico-política en los dominios del federalismo, válido en lo educativo y cultural del país. Y no se toma en cuenta que en su equipo destacan funcionarios en particular calificados para el avance de la Reforma en los prolegómenos de ésta: Fernando Migallón, ex director de la Facultad de Derecho (UNAM) y César Bécker Cuéllar, abogado experimentado, sobra decirlo.
Se pasan apuros ante los cambios en el enclave educativo en todos sus niveles. Pero el empeño, diligencia y voluntad del Presidente Peña Nieto, son garantía de eficacia: “la Ley no se negocia”, asegura. Y la eficiencia está en buenas manos. México, la sociedad nacional, los “paterfamilia” y los educandos libran la más ardua, compleja e insoslayable de todas las batallas: aquella que a la postre dará reciedumbre y gallardía a la nación dispuesta a vencer, con determinación y entereza, los rigores de la provocación, la violencia y los acosos.

lunes, 1 de abril de 2013

CÉSAR CHÁVEZ, ADALID DE LA REFORMA MIGRATORIA






El nombre de César Chávez va íntimamente  asociado a la reforma migratoria en los Estados Unidos. Parecidamente, el nombre de Luther King se vincula con la revolución pacífica, jurídico-institucional, en el ámbito de los derechos civiles. Uno y otro son adalides, beneméritos ambos, en la heroica batalla por la dignidad humana.

El triunfo sobre la discriminación racial es, por hoy, precedente y condición de posibilidad para la eventual victoria de los millones de trabajadores del campo en situación infrahumana. En ambos casos, el objetivo ético-social, en resumidas cuentas, es uno y el mismo: la salvaguarda de principios y valores que han laborado y continúan haciéndolo en pro del progreso y el bienestar del país de los Lincoln y de los Kennedy.

Hace menos de un año, la tumba de César Chávez, el líder de los trabajadores huéspedes en la Unión Americana, se convirtió en monumento para glorificar su memoria. El presidente Barack Obama, testigo de honor en el acto, colaboró a fin de elevarlo al sitial de benefactor muy distinguido de la clase obrera en la nación donde la equidad enaltece a todos por igual y cuyo suelo es de oportunidad y de esperanza.

El 31 de marzo, fecha del natalicio de Chávez, ingresa al calendario nacional para conmemorar el legado de quien dedicó voluntad, lucidez en su labor intercesora y sacrificios personales sin fin a lo largo de su aún incomprendida misión, por parte del sector ultraconservador de los Estados Unidos.

Discípulo de Ghandi y Luther King, eminentes luchadores por la seguridad, el bienestar y el honor, César Chávez llevó al terreno de la experiencia social las inconformidades y protestas por la vía del derecho, inhibiendo todo brote de ilicitud y desalentando toda propensión terrorista disfrazada y aún encubierta por los impulsos de la desobediencia.

En la antesala de la reforma migratoria, por una parte, y en medio de diversos fuegos: el asunto de los acaudalados y ricos empresarios por un lado; por otro, el los trabajadores huéspedes, los trabajadores agrarios sindicalizados, en esa tesitura el tema de los inmigrantes ubicados al margen de la ley, adquiere especial interés para nosotros.

Y acerca de lo que tiene que ver con el “status” de los “trabajadores huéspedes”, el diferendo requiere  una gran dosis  de talento y mejor disposición para conciliar las posiciones extremas representadas por la Cámara de Comercio y la AFL-CLO.

Otro ángulo insistimos, es el de los asalariados mexicanos y centroamericanos, quienes emigran para desempeñarse temporalmente y son objeto de tratos discriminatorios por abusivos patrones del vecino país. El “viacrucis” se extiende desde el inicio de la aventura en la cual la muerte es inseparable compañía, hasta su “exitoso” arribo  al mal llamado paraíso y “sueño americano”.

En todo esto, la opinión del mandatario Barack Obama, da un respiro de tranquilidad en lo que se refiere a los trabajadores en condiciones de inequidad e injusticia laboral. “Los sindicatos y empresarios, declaró, no siempre están de acuerdo en cómo hacerlo, pero es un tema que puede resolverse”.

Sin duda, la capacidad de negociar entre representantes de republicanos y demócratas en el seno del Congreso puede hacer avanzar en el fragoroso camino hacia las metas de igualdad y equidad, a pesar de los adversos vaticinios en el umbral de la siempre conflictiva relación entre los dueños del capital y quienes tienen como medio de subsistencia tan sólo la destreza y la fuerza de sus manos.

César Chávez, no obstante los diferendos habidos y por haber, es signo polar que  orienta en la actual confrontación. Es ingente antorcha que ilumina el futuro para lograr beneficios entre los que poco o menos  tienen, y entre los discriminados que nada poseen.

lunes, 25 de marzo de 2013

ISRAEL Y ESTADOS UNIDOS: LA ETERNA AMISTAD





Concluyó la visita del presidente Barack Obama a Medio Oriente entre presagios de paz en “Tierra Santa” y en la región asolada por el odio, la venganza y el terrorismo. El mandatario estadounidense invocó los lazos de amistad indestructible, dijo, entre su país y la patria de Abraham y de Moisés, mientras el presidente Shimon Peres enalteció los orígenes de Norteamérica como la realización del sueño bíblico a través de los Padres Fundadores. Creadores y recreadores de valores universales, de libertad,  tolerancia y de igualdad racial o étnica, en el encuentro refrendaron una alianza que trasciende intereses efímeros, económicos y de carácter material. Al término del periplo, Obama enterará a su pueblo cómo cumplió su misión, la forma en que contribuyó en hacer factible el ideal de la “paz perpetua”, y cómo se evitará que la firma de tratados se vuelva, al final de cuentas, la paz de los sepulcros.
Eterna amistad, la proclamada allá y búsqueda de la paz perpetua, no son sino formas de expresar impulsos afectivos permanentes que anidan en lo hondo de la voluntad humana y lo incondicional de la ardua tarea entendida como un fin final de la Humanidad.
Sobre lo primero,cabría transcribir lo escrito por Aristóteles en la Gran Ética: “La amistad, expuso, es un término medio entre la adulación y el odio o aversión. Su campo son las acciones y las palabras. Es adulador el que atribuye a otro, más cosas de las justas y de las que en realidad hay en él. Mientras que el que odio es el enemigo cercano, que echa por tierra hasta los méritos reales del otro… En medio de los dos, añade, está el verdadero amigo, el amigo genuino”.
Por cierto, en el concepto judío de amistad, lo perenne e indestructible desempeñan un papel esencial: como en el matrimonio. Así, la amistad para el hebreo es considerada lazo que sólo la fatalidad, la muerte, es capaz de destruir o dar por término.
Volviendo al encuentro en Israel, sin duda, por las mentes de Obama y del Primer Ministro Benjamín Netanyahu, cruzaron las imágenes de la heroica lucha de Israel defendiendo su derecho a la sobrevivencia en el foro de la ONU, después de 1945,al igual que hace poco lo hizo en el organismo mundial con similar propósito y gallardía: Estados Unidos, recordó Obama, se sumó a la defensa de Israel por su derecho a existir, por el derecho de amparar a su población, y por salvaguardar sus fronteras, con seguridad, frente a toda agresión armada. “Nunca perderemos de vista la paz entre Israel y sus vecinos”, sentenció el estadista.
Hace poco más de tres décadas, el presidente egipcio Anuar elSadat realizó lo inconcebible: ir a Israel, temeraria misión de paz en medio de los embates terroristas abanderados por Arafat y su grupo beligerante. Inmediatamente después, en Camp David se firmó el histórico acuerdo de no agresión entre El Cairo y Jerusalén, resolución que hizo avizorar el principio del fin respecto de la milenaria hostilidad entre árabes y judíos. Nuevamente, desde los llamados a lanzar a Israel al mar, de la Yihad, hasta los muy recientes actos provocativos de huestes opuestas a la paz regional, Estados Unidos, la patria de los Lincoln y de los Kennedy; de estadistas de la talla de Obama, Peres y Netanyahu, vuelven a retomar las armas de la negociación y los principios del Derecho Internacional para hacer posible la convivencia, sin agresión bélica, entre las naciones involucradas en el proceso de paz. Y todo ello, con el fin de dar eficacia al sueño de Moisés, de Begin y de Sadat; de Peres, de Natanyahu y Obama; en suma, al anhelo supremo del filósofo del cosmopolitismo, Kant, y de su continuador, Hans Kelsen, el Newton de la moralidad entendida como normatividad jurídica, nacional e internacional.

sábado, 16 de marzo de 2013

FRANCISCO I: ¿MESÍAS PARA NUESTRO TIEMPO?





Casi octogenario, hispánico, perteneciente a la orden de los jesuitas, la nominación del nuevo papa ha motivado más conjeturas que el ascenso de su antecesor, BenedictoXVI ,y acaso tantas como las que rodearon a los príncipes eclesiásticos de quienes se ocupa  E. R. Chamberlin en “Los papas malos” (Orbis, 1986)
La globalidad, en efecto, pasa por el Vaticano. En cuanto a su origen hispánico, cabe mencionar que el siglo XXI está siendo propicio para erradicar todo síndrome racial y aún de lo patriarcal. Esto refrenda el carácter ecuménico, cosmopolita, de la Iglesia.
En cuanto a su identificación con los jesuitas, da lugar a consideraciones que van desde ubicarlo como un papa izquierdizante o modernizador, aunque mesurado y discreto.
Otras observaciones tienen que ver con el desempeño del pontífice a la luz de acontecimientos políticos drásticos en su natal Argentina, lo que hace evocar el papel de la Iglesia en similares sucesos dramáticos de trascendencia universal:el Holocausto judío hace más de seis décadas. Acerca de estas imbricaciones entre religión y política, apenas si cabría referir que, con todos los rituales del caso, la secrecía que envuelve la nominación del sucesor del apóstol Pedro, y la cauda de honras con que se celebra la transmisión de la autoridad papal, lo cierto es que se trata de un suceso eminentemente humano. No escapa el trasfondo religioso, inmerso en un mar de creencias, dogmas y actos de fe que le otorgan su dimensión propia.
Un hecho de singular relevancia es, sin duda, la sucesión del máximo jefe de una comunidad religiosa, cuyos seguidores se cuentan por millones en el planeta. Bastaría pasar la mirada sobre las eruditas páginas de “La historia de los papas” de Leopold von Ranke (FCE, 1943) para darse cuenta de la urdimbre de sucesos, incidencias y repercusiones de que se rodea aquel capítulo de la historia,  imposible por otra parte de segregarlo de lo esencialmente humano, pues se  incurre así en una interpretación frívola de la manida expresión en el sentido de que la religión es el opio de los pueblos.
Otro ángulo del tema es la traída y llevada opinión de que en el pontífice romano se encarna, por efluvio sagrado, la representación divina que, en su momento cronológico, se depositó en el apóstol Pedro. El hacer profesión de fe en la susodicha convicción conlleva a no pocos equívocos por el afán de querer justificar las flaquezas o desviaciones propias del ser humano. Precisamente el “errar es propio de humanos” corona, con suprema sabiduría,  la interpretación del acaecer histórico con todo y sus turbulencias, aciertos y desaciertos.
Por lo que se refiere a si Francisco I podría ser el papa renovador que la Iglesia espera, si actuará hacia la izquierda o a la derecha, es pertinente recordar que dado su origen y perfil, y por su naturaleza intrínseca, al titular del Vaticano malamente podría clasificársele como de un extremo o del otro (derecha-izquierda), pues su sino y destino  es el de preservar, sostener, afianzar y refrendar el cuerpo de doctrinas o sistema de dogmas, ponderados válidos de una vez y para siempre.Vanamente, entonces, podría intentar encasillarse al llamado “Santo Padre” en un esquema pendular que va al lado de las manecillas del reloj o en su defecto, va en contraflujo, como si se tratase de un dirigente o líder partidista. O bien como si su función fuese la de un hombre de Estadolaico, de Oriente o de Occidente.
Viene a la mente, al respecto, el ensayo de  Zaehner “El instinto religioso” donde expone las raíces comunes que atañen a toda propensión ideológica (religiosidad y política), lo cual motivaría, sin embargo, el fallido intento de valorar con las categorías de la fe los sucesos cotidianos de la convivencia social. Y viceversa.

lunes, 11 de marzo de 2013

SONORA VUELVE A SER NOTICIA




Cuna de revolucionarios, Sonora lo ha sido igualmente de instituciones. El general Plutarco Elías Calles, mexicano ilustre, Presidente emérito, definió al país en términos que no dejan lugar a duda: tras la lucha armada de 1910, seríamos una nación de leyes; no de temperamentos. Con base en el artículo 13 constitucional, en todo México brillaría el principio de la igualdad de las personas frente a los dictados del Estado de Derecho.
Quedaba en pie, no obstante, el fuero como blindaje y recurso de autoridad, interpretado por lo mismo como garantía de exención y privilegio. Bajo su égida se pretendió otorgar validez a leyes privativas y a la creación de tribunales especiales,  puertas de acceso a la corrupción, al voluntarismo y al chantaje político investido de autoridad.
A más de cien años, Sonora vuelve a ser noticia. Pero es noticia en el sentido de un retorno al autoritarismo desde el poder. Su gobernador, Guillermo Padrés Elías,  símbolo de contubernio y de complicidad en los negocios públicos emprendidos con la finalidad implícita y explícita de obtener beneficios personales imbricados con grupos ocultos bajo los velos de la complicidad. Fallida la culminación por resoluciones judiciales en vigor, el proyecto del acueducto Independencia queda como testimonio de  la probable malversación de los recursos públicos y privados, cuya procedencia será punto de partida y piedra de toque a fin de probar y comprobar la injerencia de los susodichos intereses, hasta ahora impunes.
La “vox populi” se convierte en protesta pública y adquiere el carácter de señalamiento y acusación. Ayer el motivo fue el impuesto a la tenencia vehicular; hoy de nueva cuenta lo del acueducto Independencia. Mañana, sin duda, se ventilarán los indicios de malversación y complicidad en la administración de recursos financieros.
El diputado federal Faustino Félix Chávez hace ver que Padrés Elías podría colocarse a las resultas de la ley, con arreglo a las causales jurídicas derivadas de la eliminación del fuero en el caso de gobernadores, alcaldes y legisladores. Bajo el principio de la igualdad, los derechos legales son entendidos como ineludibles responsabilidades legales y no como simples relaciones de poder. 
Volverá Sonora a ser noticia nacional (lo está siendo), en la medida que las leyes estén por encima del voluntarismo político en boga; en la medida que se restituya el principio de la legalidad y la constitucionalidad a título de convivencia en paz social y armonía; en la medida que las resoluciones judiciales sean puntualmente acatadas por el Ejecutivo estatal.
Es decir, vuelve a ser noticia como punto y piedra de toque en la nueva etapa de reingreso a la democracia política y al federalismo entendido como pacto legal establecido en el formato de la Carta Magna, ponderado a título de factor de cohesión entre todos los miembros de la comunidad nacional, sin excepción alguna.
Vuelve a ser memoria vigente la figura del estadista sonorense, el general Elías Calles, a condición de que el Estado de Sonora, su cuna natal desde donde emergió como el estadista de la revolución y el artífice principal de un Estado con partidos políticos, le refrende validez y prestancia. En el México de hoy, en el que resplandece con letras áureas la máxima en el sentido de que somos una nación de leyes (no de temperamentos), no hay lugar para legisladores, alcaldes y gobernadores investidos de autoritarismos deleznables, para quienes el ideal de justicia consiste en que cada quien haga lo que a su juicio les es propio, al margen de la Constitución y sus disposiciones reglamentarias.
En suma, Sonora vuelve a ser noticia en la medida que en la figura de Guillermo Padrés Elías están siendo llevados, políticos encumbrados, a la silla de los acusados. Lo demás vendrá por añadidura.

lunes, 4 de marzo de 2013

LA REFORMA EDUCATIVA: 20 AÑOS DESPUÉS




En el distante año de 1992, se promulgó el decreto a fin de elevar a rango federal la educación básica en el país. El entonces subsecretario de Planeación Educativa (SEP), Esteban Moctezuma Barragán, anunció que se trataba de una resolución histórica: el rescate del espíritu del Constituyente de 1917.
No quedó ahí la emotiva declaración del funcionario. Hizo, asimismo, un apasionado resumen acerca de lo que llamó avances constatables en la prestación del servicio educativo público. La sociedad vibró al unísono con aquel mensaje innovador que hacía de la educación palanca modernizadora del México finisecular.
Moctezuma Barragán hizo vislumbrar un futuro venturoso para los marginados del país, en particular para los pobladores de zonas en donde viven grupos indígenas sumidos en el abandono desde los tiempos del educador de los pobres, José Vasconcelos.
En más de 15 puntos, el subsecretario condensó el progreso educativo nacional. Entre otros, subrayó el de la educación secundaria con carácter obligatorio; la reformulación de los planes y programas de estudio en la enseñanza básica; la renovación del contenido de los libros de texto. El establecimiento de la carrera magisterial.
Enalteció como logro especial el programa permanente de actualización magisterial, mencionó la promulgación de la nueva Ley General de Educación. Y señaló como paso decisivo para fortalecer el régimen de la enseñanza laica, gratuita y obligatoria, el incremento del presupuesto federal educativo hasta alcanzar un 7.5 por ciento en términos reales.
Moctezuma sentenció: “Todo lo anterior se deriva de un acuerdo de enorme trascendencia entre la Secretaría de Educación Pública, los gobiernos de los Estados de la Federación y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación”. Esto puede leerse en “La educación pública frente a las nuevas realidades” (FCE, l993, 234p.)
Veinte años más tarde, el escenario de la educación pública nacional causa estupefacción. Para empezar, la dirigente del Sindicado Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) está bajo indicios de corrupción y manejo ilícito de las cuotas sindicales. Los afiliados a la organización preparan legítimos reclamos a fin de conocer el destino de sus recursos aportados durante varios lustres.
No es todo. Las preguntas se suman como en cascada. ¿Qué ocurrió con los fulgurantes avances de los que alguna vez habló y dejó por escrito el subsecretario Moctezuma Barragán? Por ejemplo, sobre la carrera magisterial: acerca de la actualización de los planes y programas de estudio, en relación con los libros de Texto.
¿No hubo oportunidad para deslindar la actividad de los empleados administrativos de la función docente que desempeñan los profesores en activo? ¿Qué ocurrió con la declamada carrera magisterial? ¿Qué pasó con las buenas relaciones entre la SEP y el SNTE?
En la década de los 80, la UNAM (“Mater et Magistra”) dio ejemplar cátedra acerca de cómo vincular la actividad de los trabajadores manuales y los docentes. Emprendió una movilización que culminó en la reforma constitucional abanderada por el rector Guillermo Soberón y respaldada por los poderes del Estado, a la cabeza el Ejecutivo Federal representado por el presidente López Portillo. Hizo valer las letras de la Ley, con gesto imperturbable, el entonces abogado general, Diego Valadés Ríos y en funciones, posteriormente, Ignacio Carrillo Prieto, autor del libro “El personal académico en la legislación universitaria” (UNAM, 1976)
Pero todo indica que se retoman las lecciones del pasado. El subsecretario Fernando Migallón, ex director de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, puede contribuir a despejar el incierto panorama en el preámbulo de la reforma. El secretario Emilio Chauyffet sigue puntualmente las modificaciones al orden constitucional. El presidente Peña Nieto expresa firmeza a toda prueba.