Bienvenido lector:

Federico Osorio Altúzar ha sido profesor de Filosofía en la UNAM y en la ENP (1964-1996) y Editor de la Gaceta de la ENP desde 2004.
Durante 15 años fue editorialista y articulista en el periódico NOVEDADES.
Es maestro en Filosofía. Tiene cursos de Inglés, Francés, Griego y Alemán.
Ha publicado en Novedades, el Heraldo de Chihuahua, El Sol de Cuervanaca, el Sol de Cuautla, Tribuna de Tlalpan, Tribuna del Yaqui, Despertar de Oaxaca y actualmente colabora en la versión en Línea de la Organización Editorial Mexicana (OEM).







miércoles, 28 de marzo de 2012

ITSON: LOS COMPROMISOS DEL RECTOR CRUZ MEDINA






                                                       Por Federico Osorio Altúzar

Tiene nuevo Rector la cincuentenaria casa de estudios superiores en el Sur de Sonora. De plácemes, sin duda, la comunidad académica del Instituto que ha sido, durante medio siglo, un legítimo orgullo de los sonorenses, incluyendo a los radicados fuera de la Entidad.
El doctor Isidro Roberto Cruz Medina asume la Rectoría en una etapa clave para la institución, no sólo por sus cercanos 50 años, sino por su función educativa y social en la tesitura de la renovación económica, cultural y productiva por la que clama la promisoria región del Noroeste mexicano.
Se compromete el Rector en tres frentes de la vida del ITSON: a) elevar la calidad académica: b) fortalecer la investigación, y c) realizar los programas con el consenso de la comunidad de maestros, alumnos y personal administrativo.
No se trata, por el sentido de su propuesta, de impulsar una especie de cogobierno, sino más bien de acentuar la vida colegiada: es decir, la participación de docentes y población escolar, sin olvidar los apoyos imprescindibles de los empleados al servicio de la institución.
Quienes egresamos de las aulas del entonces ITNO (Instituto Tecnológico del Noroeste) seguimos, a distancia, el curso de nuestra antigua casa de estudios y evocamos a menudo los nombres y figuras de nuestros maestros, así como el alumno de los primeros grados recuerda, con emoción y permanente afecto, a sus mentores de los años tempranos del colegio.
Por lo que se refiere a quien esto escribe, siento el hálito de reminiscencias del señero inmueble de las calles Chihuahua y Doscientos, el cual fue haciéndose familiar, poco a poco, en los inicios de la Institución por ser el ensayo novedoso considerado por directivos y patrocinadores como radiante símbolo de nuevos tiempos. Ciertamente, motivaba críticas positivas y adversas, por parte de sectores de aquella sociedad bullente, plena de energía, vigor y de la audacia propia de sus hombres de empresa. Decir Valle del Yaqui en aquel entonces era aludir a la pujante agricultura del Estado, al despertar de una generación de inversionistas que apostaban desde entonces al triunfo de la voluntad, la tenacidad a toda prueba y a la competitividad como un estilo de vivir y convivir.
Dos plantas o niveles ocupaban las aulas del bachillerato, la modesta oficina del director, y la ciertamente humilde biblioteca de la institución. Por las tardes alojaba a una pequeña población de quienes serían contadores y auxiliares de negocios, al propio tiempo que el deporte gozaba de campos deportivos, que llegaban hasta las calles de 5 de Febrero.
Impartían ahí su saber distinguidos catedráticos quienes, siendo prestigiados profesionistas en la localidad, generosamente hacían cotidiana  entrega de su tiempo a la noble misión de enseñar a un puñado de ávidos destinatarios de los conocimientos científicos, humanísticos y destrezas técnicas. 
Julio César, el romano, se paseaba con su “Guerra de las Galias”, por las aulas del flamante ITNO. “Galia est omnia diuisa in partes tres”, hacía decir el maestro universitario Bernabé Navarro a sus inquietos alumnos en la clase de Latín. El nombre de Freud brotaba de los labios del Dr. Daniel Marín en su clase de Psicología y los griegos de Atenas entraban y salían de las cátedras del humanista, licenciado Alberto Delgado Pastor, al lado de cuya sonora voz se hacía escuchar la del director, el Dr. Julio Ibarra Urrea, disertando sobre temas de Biología… Son inolvidables las lecciones de abogados, médicos, arquitectos, contadores y economistas, de indelebles recuerdos aunados a la gratitud.
De este 2012 al 2016, conducirá el ITSON el Dr. Cruz Medina. Lo mejor para él, para el claustro de maestros y los afortunados estudiosos congregados en la cincuentenaria casa de enseñanza superior de Sonora. Así como para la sociedad del Sur de Sonora.

lunes, 12 de marzo de 2012

EN OCAMPO CHIHUAHUA, LA ÚLTIMA LLAMADA



Por Federico Osorio Altúzar

Ronda la inseguridad, de todo género, por el territorio nacional. En el mineral de Ocampo, Estado de Chihuahua, se deja escuchar, por enésima ocasión, los “ayes” de dolor, la queja indignada y la seca advertencia: no más abusos, tampoco impunidad. Nada en contra de indefensos trabajadores en las minas de la región y en cualquier otro rincón de México.
El luto en la mina “Jesús María” del municipio serrano de Chihuahua revive la indignación de los familiares motivada por el infortunio de los obreros caídos en Pasta de Conchos y en la Minera de Sabinas. Es una llamada de alerta, un grito en la montaña, la luz de un foco rojo, acaso el último que se encienda, el cual conmina a los empresarios impasibles frente al dolor, con el fin de rectificar y corregir los sistemas, llamados de seguridad, antes de que sea demasiado tarde.
Corrupción y complicidad van por lo común. Sin la anuencia de la autoridad difícilmente se explica la corrupción. Y ésta se alimenta y pervive como prolongación de la proclividad a convertir la política en celestina de pingües negocios y de nefandas transacciones.
Exigen justicia los mineros de Ocampo y aseguran que llegarán tan lejos como sus fuerzas y convicciones lo hacen posible. Exigen justicia jurídica: en el caso, justicia laboral. Justicia pronta y expedita. ¿Será posible? Pues ésta, la que deriva de la legislación obrera se ha vuelto letra muerta; por obra y gracia de autoridades municipales y estatales. Y por la inepcia federal.
La cadena se rompe por lo más delgado. Aquí, reventará si se deja de atender, en tiempo y forma, la protesta de los mineros de Ocampo y si no se procede a fijar sanciones drásticas a fin de contener, de una vez por todas, la amenaza de “empresarios” y políticos obsequiosos coludidos entre sí, que ven en la flaqueza y debilidad del Estado mexicano la oportunidad para hacer del saqueo y la rapiña, la gran negociación.   
Por otra parte, la inseguridad  pública y jurídica se incrementa día a día. Crece el saldo de muertes, secuestros y desaparecidos. La “guerra no declarada” contra el narcotráfico se ha convertido en verdadera revuelta civil, con el consiguiente derrumbe de las garantías individuales y sociales. La ONU denuncia el atropello de los Derechos Humanos por parte del Gobierno de México. Y en la  sede de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se acumulan los reclamos de las organizaciones obreras por el embate a los derechos más elementales de quienes viven de su fuerza de trabajo.
Entre tanto, la anarquía oficial cunde, propiciada desde las alturas del poder. En Sonora, el jefe del Ejecutivo estatal invade y erosiona, paladinamente, sin que nadie lo impida, las esferas de los poderes públicos, en particular del Poder Judicial, incluyendo competencias que atañen al ámbito federal. En Palacio de Gobierno, hay oídos sordos y ojos que nada ven.
La inseguridad llega al umbral de los derechos soberanos del Estado mexicano. Y la vida cívica y electoral, en vísperas de los comicios de julio, está a las resultas ya no del elector número uno, como antes, de la voluntad del Mandatario en turno, sino a expensas de las instancias extranjeras, del vecino país. 
Viene a México el vicepresidente Joseph Biden y se reúne en franca camaradería con los candidatos a la Presidencia, sin el menor asomo de rubor. Los viejos tiempos en que si un Mandatario nuestro iba a la frontera norte para entrevistarse con su par, aquello era motivo de conmoción social y política. Los líderes partidistas pegaban el grito en el cielo. Ahora, no pasa nada. La globalidad es de puertas abiertas, sin importar principios como los de no intervención y autodeterminación.
La inseguridad pública y jurídica, laboral y social, permea por toda partes.


lunes, 5 de marzo de 2012

HACIA EL SESQUICENTENARIO DE LA ESCUELA NACIONAL PREPARATORIA





Por Federico Osorio Altúzar

Año de festejos académicos, de reminiscencias  y evocaciones cívicas es, desde sus inicios, este 2012. Se festejará con mesas redondas, exposiciones, obras bibliográficas y teatrales, semblanzas y memorias; exposiciones y conciertos. La Preparatoria, hija entrañable de la UNAM, celebra 145 años de su creación, suceso inolvidable por varias razones. Representa el triunfo de la idea liberal, buen presagio de su culminación en 1910, para enseñar, investigar y comunicar en forma libre los contenidos novedosos en ciencias y humanidades. Ejemplifica la victoria de la autonomía del espíritu frente a toda intromisión ideológica. Es símbolo de la restauración de la República, de la expulsión de los invasores y de renovación en la fe y la esperanza.
El rector José Narro convoca a fin de que este 2012 sea año para reflexionar, evaluar y transformar lo modificable en el seno de la institución, con la firme disposición destinada a fortalecer sus cimientos y hacer más luminoso y esplendente su  rostro en  estas horas de difícil transición.
Por su parte la Directora de la Preparatoria, Silvia E. Jurado Cuéllar, exhorta a los preparatorianos a convalidar su máxima prioridad como institución educativa en los principios de la formación integral, invocando la letra y el espíritu del decreto fundador del Presidente Juárez en el sentido de que “difundir  la ilustración en el pueblo, es el medio más seguro y eficaz de moralizar”, y para que desplieguen airosas las libertades y el respeto a las leyes.  
Ambos, la directora de la Preparatoria y el Rector, llaman a los universitarios a celebrar el aniversario como lo que es: un triunfo, hazaña del siglo XIX junto a la de la Independencia, una gran victoria frente al imperio de los dogmas habidos y por haber: los que derivan de la ignorancia, la sujeción religiosa y la postración por medio de la intriga y la provocación; y por la fuerza de las  armas.
La presencia en la ceremonia inicial, de reconocidos universitarios, a la cabeza el Rector Magnífico, Guillermo Soberón Acevedo; de connotados ex directores de la ENP, Moisés Hurtado, Enrique Espinosa Súñer, José Luis Balmaseda, Héctor Herrera León y Vélez, dieron realce motivador a fin de indagar en aquellos hilos subterráneos, a través de las últimas cinco décadas, que justifican el sentido de continuidad, progreso  y pervivencia, en todo lo referente a la siempre rediviva, indisputable y férrea voluntad de instauración renovadora. Y en lo que alienta entre sus hijos actuales, directivos y maestros: sus constantes afanes de superación y excelencia, con abnegada ejemplaridad.
Parecidamente a lo ocurrido hace casi siglo y medio, México afronta una crisis de identidad, de estabilidad institucional y zozobra frente a las acechanzas políticas y económicas del exterior. En medio de inusitada confusión, en un mar de indefiniciones cívicas con repercusiones socioculturales que permean en el ámbito educativo, los mexicanos volvemos la mirada ahíta de frustración e insatisfecha por motivos múltiples, en lo intelectual y lo material, hacia donde más de una vez hemos buscado y encontrado apoyo, lucidez y respuestas pertinentes y eficaces.
La Universidad, “Mater et Magistra”, no nos es ajena o extraña. Nunca lo ha sido. Con el Presidente Juárez, la Escuela Nacional Preparatoria refrendó las Leyes de Reforma, convalidó la separación histórico-universal entre Estado e Iglesia, hizo espléndida defensa de la soberanía patria en la persona de quien sería su primer director, Gabino Barreda, cuyo célebre discurso en Guanajuato, el 16 de septiembre de 1867, fijó tesis políticas, marco rumbos filosóficos, anticipó doctrina pedagógica y proclamó, al lado del Benemérito, que México no es tierra baldía para invasiones, arbitrariedades. Ypara ensayos de los aprendices de dictador.

lunes, 27 de febrero de 2012

LOS VIRTUOSOS DE LA MENTIRA, ¿QUIÉN ENGAÑA MÁS?






Por Federico Osorio Altúzar

A cuatro meses de los comicios federales, los llamados operadores políticos ponen a prueba, con buen éxito, la tesis de Adolfo Hitler en el sentido de que es el mejor aquel que miente más. Para el afamado dictador, las  grandes masas son susceptibles de ser confundidas y persuadidas por medio del engaño, en la medida que la mayoría actúa más por la emoción y menos, mucho menos, por la argumentación y las técnicas racionales.
Las grandes mentiras, sostenía, son más fácilmente creíbles que las pequeñas, por ser inauditas y sorprendentes aquéllas, mientras que las pequeñas debido a que son comunes y corrientes despiertan pocas o ninguna conmoción; pasan desapercibidas. Por lo demás, de las grandes mentiras queda algo en la mente de la mayoría, un fondo verosímil entreverado con la verdad de los hechos.Verdades a medias no son verdades, se afirma. Engaños disfrazados tampoco adquieren, por su sola repetición, validez alguna. Algunos ejemplos tomados al azar ilustran lo anterior.
El presidente Felipe Calderón asegura que las de julio venidero serán las elecciones más transparentes y confiables. Dice que estarán exentas de manipulación oficial y de intromisión del partido, de su partido, en el poder. Pero mientras afirma esto incurre en injerencia propagandística en favor de la organización política a la que pertenece.
Sostiene, una y otra vez, que su administración gana la batalla por la seguridad pública, a pesar de que la estadística criminalística dice lo contrario. Asegura que se avanza en contra de la delincuencia organizada, deteniendo criminales aquí y allá, pero los hechos se encargan de poner las cosas en su lugar: la violencia se desborda al grado de convertir el sistema carcelario no sólo en escuelas competitivas de criminalidad: son centros de operación a distancia para la persecución de adversarios políticos venidos a menos, y a fin de adiestrar personal para la llamada industria de la extorsión y el secuestro. Los reclusorios federales y estatales, antros de tortura, los son para continuar ahí la ejecución de penas y castigos por otros métodos.
Mienten políticos como Padrés Elías, de Sonora, inventor del acueducto de la discordia y tránsfuga invicto de las leyes de su entidad. Y mienten sus pares de Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Puebla, Nuevo León, y otros más, cuando proclaman logros en política indigenista, educación, empleo, vivienda y salubridad. Cuando hacen sumas fantasiosas con el ejército de desempleados que se las ingenian para desempeñar actividades clasificadas en el rubro de empleo informal, o bien se vuelven rehenes al servicio del comercio criminal de drogas y estupefacientes.
Mienten en todos y cada uno de los renglones de la política de bienestar, pues en vez de abatir elevan los índices de pobreza extrema; propician el auge de endemias y epidemias y la proliferación de males crónicos; en vez de vivienda decorosa, abandonan a su suerte, en cuevas y escondrijos, a los indígenas e indigentes mientras edifican mansiones señoriales para los suyos, beneficiarios todos de la hacienda pública, aprovechando las emergencias y los desastres naturales.
 Pero los virtuosos de la mentira no son de una y la misma organización. Provienen de todas las organizaciones políticas que viven del poder, en el poder y para el poder: azules y blanquiazules, tricolores y bicolores.
Piden disculpas y claman perdón que, por cierto, nadie les pide, aquellos dignatarios federales, estatales y municipales. Y, entre tanto, como si nada pasara, prosiguen el entreguismo, la rapiña, el olvido y la marginación con lujo de cinismo, amparados en la impunidad, con la etiqueta de virtuosos de la mentira, pero haciendo hasta lo imposible a fin de ser los mejores, por la única vía a su alcance: la astucia y la habilidad. 

lunes, 20 de febrero de 2012

GESTALT: EL ARTE DE VENCER LA AFLICCIÓN Y LA INSEGURIDAD




                                                       Por Federico Osorio Altúzar

Los tiempos que corren son de inestabilidad física y mental. No es sólo la ansiedad el único síntoma que aqueja a la sociedad. Sobre los individuos y  las familias se ciernen males que amenazan con minar los átomos del cuerpo y los del espíritu, con furia tal que predominan los pronósticos sombríos y pesimistas. A la tristeza y el sufrimiento se añaden calamidades como la aflicción y la frustración a causa de la inseguridad, haciéndonos recordar a estudiosos, psicoanalistas y psicólogos de fama universal, entre otros a K. Frank, E. Fromm y K. Horney, que se refieren a la sociedad como paciente requerida ésta de atención oportuna y eficaz, tomando en cuenta a los individuos como prioridad.
Tecnólogos en el sentido de expertos y profesionales de la salud encaran, día a día, el ejercicio de su actividad con recursos y métodos, producto de la experiencia clínica y de la observación en gabinete.
La técnica de la Gestalt, cuya presencia data de hace poco más de medio siglo, adquiere  prestigio y actualidad ante la crecida demanda de cuidado profesional por motivos de pérdida de equilibrio psíquico caracterizada por la crisis social de nuestros días, principalmente por el embate de la criminalidad y la consiguiente desorganización de las instituciones públicas, lo cual origina indefensión y desamparo, frustración y ansiedad.
Nacida hace un siglo en tiempos, asimismo complejos, en el entorno de la preguerra en donde tenía lugar la expresión de un pesimismo desgarrador que produjo tres décadas después filosofías de la existencia (Jaspers y Sartre, precedidos por Nietzsche y Kierkegaard)), la psicología de la Gestalt tiende responde a urgencias apremiantes: lograr la restitución de la concordia consigo mismo, alentar la identificación individual con arreglo a principios ético-sociales; la procuración de felicidad entendida como búsqueda permanente y el establecimiento de fines y medios con el propósito de vivir y convivir en paz, serenidad y tranquilidad de espíritu. Todo ello acotado por el “aquí y ahora”. 
En reciente ceremonia académica efectuada en la sede de la Universidad Gestalt, el mensaje de la egresada de maestría en dicha especialidad, María Ivett Clark Perla, ex alumna del Instituto Tecnológico de Sonora (ITSON), evocó en su discurso la introducción de la psicología de la Gestalt en México, por mediación de la doctora Evelyn Lowenstern, Vicerrectora Académica, y con apoyo del rector Héctor Salama, en el citado centro de educación superior. Encomió la psicóloga Clark Perla las técnicas terapéuticas que ahí le fueron impartidas; subrayó, además, el papel profesional que tiene el psicólogo especialista en el ámbito social, cuya responsabilidad, talento y dedicación se mide a través de resultados positivos a fin de mitigar y erradicar dolores, aflicciones y sufrimientos que, como los del cuerpo, minan la armonía y el entendimiento consigo mismo. En este sentido, la psicología de la Gestalt ocupa un sitio de vanguardia en el escenario actual.
En los tiempos perturbadores que corren, la  retórica encubridora y falaz es fuente de malestar y confusión; contribuye a contaminar los átomos somáticos lo mismo que los átomos del alma. Así, frente a la propaganda masiva de mentiras demagógicas, publicidad sobre curaciones milagrosas y venta de paraísos perdidos o rescatados, son bienvenidas las técnicas terapéuticas calificadas, aplicadas con oportunidad y certeza; rigor científico, valor y eficacia comprobados por la estadística psicológica y de medicina social.
La sociedad como paciente está urgida de la intervención técnica y profesional, útil para eliminar prejuicios, conjeturas mágicas y presunciones proféticas o adivinatorias que sólo sirven a objetivos de predominio, opresión y esclavitud ideológica organizada.

lunes, 13 de febrero de 2012

LECCIONES DE KANT PARA HOY





                                           Por Federico Osorio Altúzar

El 12 de febrero se cumplió un aniversario más de Manuel Kant, el filósofo de la Ilustración. Nació el 22 de abril de 1724 y murió en la fecha mencionada, en l804. A 208 años de su deceso, continúa investido de la inmortalidad que sólo corresponde a quienes, como él, han contribuido en hacer más luminoso, comprensible y digno de ser vivido este planeta.
El título de este comentario “Lecciones de Kant para hoy” lo tomo del libro de la Dra. Dulce María Granja, publicado en 2010 por la Universidad Metropolitana en coedición con Editorial Anthropos, de Barcelona.
Elocuente desde el punto de vista de la semántica filosófica expresa, con notable lucidez, los límites y el alcance del proyecto kantiano, su  vigencia y eficacia cultural y educativa.
Dulce María Granja, investigadora y maestra universitaria, asume con esmero, tenacidad y profesionalismo en la cátedra y en la página impresa la misión de difundir en español el legado del más universal de los pensadores modernos, con genuino “eros” pedagógico, a través de sus eruditas traducciones con las que incrementa el prestigio  del FCE: “Crítica de la razón práctica”, “Los progresos de la metafísica”, De la Crítica a la filosofía de la religión (en Anthropos)
Su libro  está concebido en términos de una introducción o síntesis del sistema filosófico kantiano a partir de los tres rubros enunciados por el fundador del idealismo crítico: ¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer? Y ¿Qué me es permitido esperar?
 Sin duda, los lectores decidirán por su cuenta sobre el contenido de las respuestas a que conduce tras la lectura o relectura  de Kant, de acuerdo con el ensayo, sugerente de suyo, de Michel Foucault,  quien asimismo propone, con ese propósito, su análisis desde la perspectiva de la antropología en sentido pragmático. 
La doctora Granja, por cierto, me ha producido en lo personal horas de grata reflexión al hacer propia, desde la particular meditación, la indagación de algunos temas de la filosofía en Kant. Al mismo tiempo, me hace recordar las enseñanzas sabias, generosas e imperecederas de mi maestro, don Guillermo Héctor Rodríguez, así como las inolvidables cátedras de Francisco Larroyo, Eli de Gortari, Bernabé Navarro y Robert S. Hartman, lo mismo que las esclarecedoras y amenas pláticas con Fausto Terrazas, Ariel Peralta, Ulises Schmill, Francisco Duarte Amaya, Luis Bojórquez Castro. Las charlas entre amigos y colegas: Enrique Moreno Armenta, Amadeo Peralta Adame, Octavio Hernández León, José Herrera Madrigal. Y tantos más.
“Lecciones de Kant para Hoy”, me trae a la mente el pizarrón con el listado de profesores y materias en la Facultad de Filosofía y Letras. Ahí, en el rubro Filosofía de  los Siglos XIX y XX, a cargo de G. H. Rodríguez, se podía leer el subtítulo “Conocer es crear o Conocer es reproducir”. Su relectura estimula vivencias: polémicas de nuestro maestro con Rechasén Siches, P. Romanell;  R. Hartman, Emilio Uranga, Miguel Bueno…
Objetivamente, Manuel Kant ha vuelto, como los sofistas Protágoras, Gorgias y el círculo de aquella primera Ilustración en Occidente, con Sócrates en el siglo V de Pericles. Así ha vuelto Kant a plena luz, a la vida palpitante y a la polémica, a la erística y a la enseñanza de la filosofía en universidades y extramuros. Está entre nosotros como los atomistas, con Einstein. Así Kant con Natorp y Cassirer; Hans Kelsen, Weber  y  algunos más.
La generación de los sofistas junto con Sócrates, por cierto, tienen en lengua española a varios apologistas de la valía de Solana Dueso,  Samaranch Kirner; en francés a Jaqueline Romilly y M. Onfray. Pero Grote brilla en soledad inmerecida.
De Kant cabría citar, en este aniversario, lo que De Quincey escribió en “Los últimos días de Kant”: “Paz a sus restos. Honor eterno a su memoria”.

miércoles, 8 de febrero de 2012

LA TARAHUMARA, “MÁXIMA PRIORIDAD” DEL PRESIDENTE CALDERÓN





                                                                  Por Federico Osorio Altúzar

 El Presidente Felipe Calderón vio con sus propios ojos el drama de los indígenas flagelados por la peor sequía de que haya memoria en la sierra de Chihuahua. Escuchó con sus propios oídos la queja de los marginados de la Tarahumara desde Valle de Allende, enclave convertido en centro distribuidor de alimentos, alimentos, ropa y medios de auxilio para miles de aborígenes convertidos en víctimas del hambre y enfermedad.
Rarámuris, tarahumaras, guarajíos y pimas, están dejando de ser denominaciones intraducibles en el diccionario de los políticos y adquieren un sentido de realidad en el diccionario de neoconservadores, neoliberales y representantes de la izquierda moderada o radical.
Ciertamente, las etnias chihuahuenses no son las únicas ni las primeras en condición de penuria extrema. Si la emergencia las ha puesta a ojos vistas, a la luz en medio de la oscuridad y las tinieblas que han tendido sobre ellas los gobiernos capitalistas, revolucionarios y embajadores de los cacicazgos en turno, de aquellos de que habla Mark Wasserman en su clásica obra sobre el tema, no es en razón de que la población indígena haya sido y sea, a la fecha, últimamente, objeto de sesgado olvido por parte de los políticos en el poder.
Viene desde muy atrás el despojo de sus bosques, el atraco con sus tierras y yacimientos de minerales, la invasión sistemática de sus posesiones y el cinismo disfrazado para esclavizar, de generación en generación, desde La Colonia, sus mentes y cuerpos. Colonizadores y neo colonizadores los han convertido en reos dentro de sus propios territorios, nómadas en sus propias circunscripciones, apátridas bajo el cielo y dentro de la geografía de que fueron señores y amos en el remoto  pasado.
En este sentido, hay máxima prioridad en las sierras montañas no sólo de Chihuahua y por causa de la atroz sequía, sino  la hay (y de qué manera) en más de una veintena de entidades azotadas por la inclemencia de las políticas depredadoras, acentuada por el ciego embate de la Naturaleza convertida en denunciante de la marginación y la perversa política de exterminio. La máxima prioridad consistiría en poner punto final a los programas que más bien asemejan a una “solución final” para borrar de la geografía a las etnias menesterosas que son, por hoy, rémora y espejo del subdesarrollo y rezago del modelo socioeconómico impuesto en el país.
Por vía intuitiva, en vivo y sin interlocutores, el Presidente de la República se percató del fracaso del llamado federalismo político y la desconcentración económica establecida en los convenios de transferencias de recursos a los Estados, federalismo lastrado por la ineficacia administrativa y el partidarismo en el manejo de la hacienda pública, por arte y magia de funcionarios de segundo nivel, con la complacencia o ineptitud en los gobiernos estatales y municipales.
Saboteada la reforma hacendaria propuesta en el seno de CONAGO, desde 2003, precisamente por el entonces gobernador chihuahuense, a fin de hacer obligatoria en términos de equidad, la devolución de recursos a las entidades federativas, ahora los acuerdos son obstruidos por resolución de la autoridad del ramo o bien por el veto presidencial. El caso es que la hacienda pública actúa olímpicamente como el azadón de que hablaba el ex gobernador Patricio Martínez García, bajo la conseja de “todo para acá”, haciendo nulo el ideal de igualdad relativa entre los Estados y la Federación, propiciando en consecuencia situaciones que hacen hablar de “máxima prioridad”, cuando bastaría con que fuesen “prioritarias”, al fin de cuentas.
Pero todo hace notar que la prevención es asunto de lujo, de entelequias y utopías. Sirve, generosamente, a la discriminación y a los propósitos no muy  ocultos de exterminio y devastación.